
Desde hace varias semanas tanto Roger Senserrich como Citoyen andan hablando de la necesidad de aprovechar la crisis económica para hacer “pasar reformas” que en otras circunstancias no se podrían o no se querrían aprobar. Puede que no solamente sea una cuestión de tener valor o no para pasarlas, sino de posibilidad y de conveniencia.
Las grandes reformas pueden que sean enormemente beneficiosas, pero el problema principal estriba en que hay que realizar una voladura, que produce muchos perjudicados. El margen de actuación del Estado en estos momentos para disminuir el número de perjudicados es mínimo, pues ya tiene suficiente con buscar recursos para atender a los cuatro millones de parados que tiene en puertas y a los varios centenares de miles a los que ya se les ha acabado la prestación.
Además del escaso margen de actuación existe el problema de que el gobierno, por las causas que sean, no está en condiciones de ejercer un liderazgo en lo económico y decir las cosas claras a todo el mundo.
Finalmente no es siquiera un problema de margen de actuación o de capacidad de liderazgo. Sobre todo es un problema de tener el poder suficiente para poder hacer algo. La composición del actual Congreso deja muy pocos diputados y muy fragmentados entre los dos grandes partidos nacionales, de forma que la “aritmética variable” ha de contar normalmente con más de una variable con la dificultad y el aumento de costes que esto produce.
Ninguno de los partidos, que no sean ni PSOE ni PP, está dispuesto a aceptar el desgaste que algunas reformas conllevarían, pues su presencia en el Congreso está más acorde, en los hechos, con lo que es una “delegación negociadora” que con lo que supone ser una representación política.
CiU, que ha apoyado todo gobierno central que se precie, solamente ha buscado en sus apoyos los que ellos han creídos que son los intereses de Catalunya y una cierta estabilidad política que han interpretado siempre como positiva. Los convergentes “le tienen ganas” a Zapatero desde que el PSC les arrebatara dos veces la Generalitat y los logros que para Catalunya pudieran conseguir serían capitalizados por el gobierno de Montilla y no por ellos. El PNV vive lo mismo que CiU, pero con más resentimiento debido a que la pérdida de la Lehendakaritza se está materializando estos días.
La única forma de “pasar reformas” sería la estrategia de los pactos de Estado. Esta estrategia, tan alabada por los que en nada aprecian la Democracia, es especialmente difícil cuando se está en una posición como la del PP, porque se pueden llevar a cabo las reformas que ellos propugnan sin la necesidad de tenerlos en el gobierno, con lo que los votantes que pudieran atraerse pierden incentivos para votarles.







“el gobierno, por las causas que sean, no está en condiciones de ejercer un liderazgo en lo económico y decir las cosas claras a todo el mundo. ”
Lo que yo critico es que cada vez que escucho algo del gobierno tengo la impresión de que no tienen ni idea de lo que está pasando. Tu explicación es parecida a la del médico del enfermo imaginario de “el opio produce sueño por sus cualidades dormitivas”.
Yo no termino de verlo así. La estrategia de los pactos de estado debería ser viable; ha funcionado en el pasado con otros temas. Al PP se le puede forzar con concesiones, demagogia patriotera recuerdo de los pactos de la moncloa y traición del espíritu de la constitución. Mira el pacto de toledo, etc,… Otra forma es a través de la UE: adoptar un compromiso frente al resto de países de la UE de hacer una serie de cosas y eso forzaría a los otros partidos a apoyarlo. También vale con un pacto internacional.
Mi diagnóstico es que la impresión de que el gobierno-concretamente zapatero- no termina de tener claro lo importante que es plantear reformas y hacer algo contra la crisis y creen que cuando pase las cosas volverán a su cauce.
Yo creo que no hay el reparto de escaños indicado para las reformas ni tampoco los liderazgos políticos necesarios como para alcanzar pactos de estado.
Y concretamente de qué tipo de reformas estamos hablando? Trágalas?
¿Pero están los políticos de este país interesados de verdad en promover esas reformas? El PSOE suficiente tiene, de momento, con sacar a De la Vega para que suelte lo impensable en un Gobierno serio, “que nadie sabe nada” y evitar en la medida de lo posible el desgaste gubernamental.
El PP pues cumple con su cometido de oposición: hacer leña, hacer carnaza, desgastar. Y ni siquiera posee un equipo económico que haga desplegar las velas y volar a Moncloa. ¿Existe, además, la voluntad de tenerlo?
Lo que importa es mantener el ‘establishment’, por decirlo así. Poner cuantos parches hagan falta para evitar que esto se derrumbe y que las actuales acotadas parcelas del poder no se diluyan ni desaparezcan. Eso es lo que les mueve y no el ansia de realizar reformas; y estas cada vez son más urgentes, más necesarias y más profundas.
“qué tipo de reformas estamos hablando”
He hablado bastante sobre el tema; especialmente del mercado de trabajo http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/category/reformas-estructurales
Más aquí:http://ec.europa.eu/growthandjobs/index_en.htm y aquí concretamente http://ec.europa.eu/growthandjobs/pdf/european-dimension-200712-annual-progress-report/200712-annual-report-integrated-guidelines_en.pdf
Normalmente las economías planificadas (planes quinquenales soviéticos) se asocian a regímenes totalitarios, pero son circunstancias históricas. Creo que la mediatez de unas elecciones hace que ningún Gobierno se plantée duras medidas a largo plazo que al final redundarían en el éxito del siguiente Gobierno, de un color diferente al que la inició y que probablemente ganaría los comicios gracias a la crítica de la dureza de esas políticas.
En cuatro años no se pueden programar grandes proyectos que sirvan para abordar un cambio de sistema económico, esa es la realidad bajo mi punto de vista.
Los pactos de Estado son necesarios pero dificilmente se consiguen si no es por la presión de un sondeo electoral o por necesidades de fragilidad del sistema, como ocurrió con los pactos después de la transición ante el miedo a volver a la Dictadura.
Salud
No me cabe haber encontrado este blog en “Red Progresista” cuando tus ideas centralistas y antinacionalistas reflejadas en este post hacen pensar lo contrario…