Lo mínimo que se podría desear de algunos dirigentes eclesiales es que sean coherentes con los contenidos de su propia religión. El sermón del arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián, en el que ha dicho que la muerte de Jesús fue digna, no sólo es falsa desde la más simple perspectiva del sentido común, confundiendo hecho e interpretación histórica, sino que también es falsa desde la propia Teología cristiana.
El primer gran teólogo del Cristianismo, Pablo de Tarso, recalca en la Carta a los Filipenses lo ignominioso de la muerte en cruz. Lo hace con estas palabras:
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajo hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz. (Fil 2, 7-8)
Dentro de la teología cristiana la indignidad de la muerte de Jesús forma parte de los elementos fundamentales, ya que sin indignidad no habría “kenósis” y, ni mucho menos, la muerte del justo.
Fernando Sebastián puede echarle un vistazo al texto que cito en la vísperas del día de hoy, de las que forma parte. Está mal mentir para poner una realidad al servicio de una ideología, pero pervertir la propia ideología para ponerla al servicio del mero sufrimiento evidencia una falta de categoría intelectual y moral bastante notable.







Leyendo la noticia sobre la que hablas en este post, me resulta sorprendente las palabras del arzobispo: “Sociedad inhumana que nos quieren hacer ver”. ¿Qué quieren decir?: Que ¿Todo lo que haga la iglesia es humano y todo lo que sea diferente a ellos es inhumano? Acaso es inhumano respetar la diversidad del otro…
Por cierto, si tanto les molesta que miles de jóvenes bautizados no se sientan representados por Cristo, ¿Por qué no nos dejan apostatar libremente y sin obstáculos a las personas que queramos “darnos de baja” pues nos bautizaron sin preguntar? De esta forma tendrían un censo mucho más real entre creyentes y bautizados que se sientan representados.
Me voy por las ramas pero la ocasión la pintan calva. ¿Muerte digna? ¡Jo!, con la que han armado estos señores con la eutanasia y ahora nos hablan de su muerte digna a la vez que en el pueblo procesionaron al Cristo de la Buena Muerte.
Pues eso, tienen problemas de coherencia.
Respecto a júcaro la palabra digna para calificar la muerte admite diversas interpretaciones. Para lo que unos es muerte digna para otros puede ser indigna y viceversa. Esto no tiene mucha profundidad intelectual pero a mi me parece una obviedad tautológica.