Sorteo y democracia actual

sorteo
Me encantó el libro Los principios del gobierno representativo, de Bernard Manin, como ya puse de manifiesto en la entrada en la que lo recensioné. Me llamó la atención la relación que establece entre el sorteo y la democracia ateniense y cómo explica que la elección política era considerada un sistema eminentemente aristocrático.

Pensé que el sorteo ha perdido en la actualidad cualquier utilidad política, y más en España. Pero al rato sí me surgieron algunos usos del sorteo que me gustaría compartir y abrir a la conversación blogosférica.

En la selección de un Tribunal del Jurado, que es la forma en la que se determina las personas que participan en el ejercicio del poder jurisdiccional. Se utiliza un sistema basado en el empleado para la selección de los ciudadanos que formarán parte de las mesas electora, que si bien se puede decir que es algo administrativo, no se me ocurre nada más materialmente político que las decisiones que se tienen que tomar y la labor que se realiza en una mesa electoral.

Se determina qué persona debe comenzar a votar en determinados procedimientos mediante sorteo (lo de Bono y la insaculación). Es una forma de iniciar las votaciones que pretende que un orden predeterminado en formulación oral del voto, en su inicio, no condicione el decurso de las ulteriores manifestaciones del voto.

El reparto de asuntos entre los diferentes juzgados es parte de la actividad jurisdiccional y no podemos decir que se hace por sorteo pero sí se incentiva lo aleatorio, especialmente mediante la asignación en función del número del expediente dado por orden de ingreso.

Estos son los restos del sorteo encontrado (seguro que hay más), aunque en el mundo administrativo hay alguno más, especialmente en las oposiciones.

4 comentarios en “Sorteo y democracia actual

  1. Efectivamente, en las oposiciones se usa el sorteo cuando se examinan por separado los aspirantes, como en las pruebas orales. También a la hora de escoger algún tema dentro del temario general o específico.

    También se da el caso de sorteo en las adjudicaciones de vivienda de protección oficial, entre los que acreditan reunir una serie de requisitos para acceder a ellas, ya sea como beneficiario, ya como adjudicatario de vivienda concreta en promociones de vivienda colectiva.

    También he vivido un sorteo en la adjudicación de una licencia de taxi, al estar previsto este sistema cuando la baremación del concurso tiene como resultado el empate en puntos.

  2. Hola
    Los atenienses tenían dos tipos de magistrados: (1) aquellos cuyas funciones implican una pericia, y, en consecuencia, son, a diferencia del resto de los magistrados, elegidos. (2) los demás –que no llegan a serlo por elección, sino por sorteo o por rotación, o un método mixto de ambos procedimientos.

    En la lengua de quienes inventaron la democracia y la elecciones, que el sorteo o la rotación reflejan un principio democrático y la elección un principio aristocrático es casi una tautología: cuando se elige (se elige a peritos, a expertos en algo) y obviamente nunca se intenta elegir a los peores, sino a los mejores (aristoi) Y cuando se trata de la ‘cosa pública’ o espacio de todos, pues no hay expertos en eso, sino que todo ciudadano lo es y/o ha de serlo, y la representación (‘ser representado’ por otro) es un insulto: sólo el ‘idiota’ (idiotés) deja de dedicarse a los asuntos públicos, para encerrarse, como tenemos a gala hacer hoy en día y así nos va, en los ‘privados’ (por llamarlos de alguna manera).

    Ellos consideraban idotas, con razón (y también de forma casi tautológica) , a quienes no se metían en política (asamblea, ‘cargos’ rotatorios o sorteo) y se preocupaban sólo de lo suyo. Al revés que hoy en esta aristocracia (?) nuestra de cada día que, por lo visto, si te he entendido bien, es como considera Manín a las democracias realmente existentes. Pero un griego de entonces, hoy no las llamaría así, pienso yo, sino por su nombre: o-li-gar-quí-as o, tal vez, oligarquías liberales.

    1. Eres un sorteista lo sepas o no lo sepas. Existen muchas (y muy acalladas) propuestas de un sistema democrático que utilice el sorteo junto con los mandatos breves como forma de nombrar órganos colegiados con funciones politicas; en algunos casos esos órganos tendrían todo el poder político y en otros solo una parte de él ( como por ejemplo una Cámara sorteada con la única misión de controlar y sancionar a los políticos electos redactando un estatuto del político y con gran poder sancionador incluida la revocación en los casos que estuviesen tasados en las sanciones previstas en el susodicho estatuto de los políticos/un estatuto de los trabajadores especial y no necesariamente mas benebolo o perverso que el estatuto del resto de los trabajadores)

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