
Llevamos unas semanas de cierta polémica desde un grupo de ateos de nuestro país se decidió a salir del armario y montarse en el autobús. Ha habido reacciones de todo tipo, a cada cual más ridícula, especialmente por parte de los católicos (los protestantes contestaron rápidamente con su propia campaña de autobuses y sin crear ampollas). Me uno a la razonable postura mantenida por Jesús Zamora durante esta polémica.
En la primera entrada que Jesús le dedicó a este tema decía que la idea de conexión entre disfrutar de la vida y la posibilidad de la existencia de Dios puede que tenga referentes en otros países, pero no en el nuestro, donde Dios no tiene influencia en la vida de las personas, por lo que en España nunca ha habido correlación social entre disfrutar de la vida y creer en Dios.
La entrada de Jesús Zamora me hizo recordar un libro, poco conocido, titulado ¿Quién es creyente hoy en España? en el que se establecían cuatro categorías de creyentes (creyente cosmológico, creyente de ajuste existencial, creyente ético y creyente existencial). Los dos primeros eran los dominantes en España.
La religiosidad en España (la católica) es un producto propio de la Contrarreforma y, a pesar del paso del tiempo, los rasgos del barroco siguen persistentes, pese a que haya otros elementos que no dejan de ser minoritarios.
1) Lo importante es la Iglesia y no Dios. Lo importante es la permanencia en la Iglesia más que la presencia de Dios y, al no poder haber otra, ocupa su lugar. La relación religiosa con la divinidad desaparece y está completamente mediada.
2) La religión es un elemento más de la sociedad y no una opción individual. Viene de nacimiento y no tiene nada que ver con decisiones personales. De hecho constituye una de las instancias del patrón social de normalidad. Es un ajuste social.
3) Al no haber relación individual con lo religioso, estar mediado por la Iglesia y formar parte del patrón de normalidad, la religiosidad española es susceptible del ritualismo. El ritualismo conlleva que cumpliéndose determinadas expresiones externas se da por supuesto la aceptación de lo que esas expresiones significan sin que “interiormente” se esté de acuerdo.
4) Cuando se disocia el patrón social de normalidad de la pertenencia a la religión dominante, al no haber una “experiencia religiosa” subyacente, la religión deja de ser significativo desde el punto de vista social, que era su fuerza y en donde se encontraba su poder coercitivo.
5) Creer en Dios, al menos en nuestro país, no tiene nada que ver con la existencia ni con marcar pautas existenciales. De hecho, en el libro que cité antes, se dice que la intensísima mayoría considera que las pautas existenciales de origen religioso son propias de las sectas y no de las “religiones serias”.
6) El hecho de que el Catolicismo en España sea una religión social y no individual y que la creencia en Dios esté mediana eclesiásticamente hace que la pérdida de fuerza social de la Iglesia conlleve un decrecimiento en la creencia en Dios.







El análisis es correcto, aunque da por hecho que las creencias no evolucionan, pese a que reconoce que son fenómenos sociales, y en especial en España. Por ello, habida cuenta de que el ateísmo seguirá atacando, con acierto o sin él, tendréis religión para rato. Está en el Tao: Si quieres que algo muera, déjalo crecer.
No me cabe duda de que habrá religión para rato. Yo me conformo con que las personas puedan ser libres de tenerla o no y de decir que la tienen o no.
Ciertamente.
Supongo que en Estados Unidos es un poco más lo contrario: hay una fuerte creencia individual y personal en Dios, que dirige la idea de existencia de cada uno, y en cambio la iglesia y sus “trabajadores” (protestantes, mayoritariamente) son solo meros instrumentos ocasionales para ciertos rituales (liturgias), pero sin más peso social que para organizar eventos caritativos.
O almenos eso se desprende de sus creaciones televisivas y de lo que comentan en noticias.
En la invitación de boda pusimos… “Nos casamos por lo civil, como Dios manda”
Ayer terminé de leer el libro de Dawkins, te lo recomiendo.
Salud
[...] Nota breve: Religion sin creencia individual Religion sin creencia individual [...]