
No sé si notáis últimamente un descenso del número de trolls en vuestros blogs. Creo que si es así, tengo una explicación. Cuando se lanzó Neoprogs se incluyó un blog, Dos Minutos de Odio, donde hacer una recopilación de esas entradas “bestiales” en el plano político que habitualmente nos dejan alucinados.
Pues bien, como allí se comenta sin moderación los trolls han encontrado su necesario rinconcito para hacer sus cositas y unos amables Neoprogs les atienden para que el tratamiento paliativo siga teniendo el éxito que hasta ahora ha tenido.
El troll es parte de la red, desagradable y prescindible, pero parte de ella. Los argumentos que utilizan habitualmente los trolls son puramente “ad hominem”, esto es, la descalificación personal. Pero lo gracioso de todo eso es que los trolls atacan personalmente agarrándose a datos sueltos en un perfil, en una entrada o que a ellos se les ha ocurrido.
Con esos pocos datos comienzan su reconstrucción o invención del bloguero al que quieren atacar. Todo esto lo aliñan con la proyección de los prejuicios que tienen sobre grupos.
Todavía no sé qué lleva a una persona a convertirse en un troll de un blog o de varios. No sé qué carencias, qué tipo de misión mesiánica, resentimiento o aburrimiento puede llevar a una persona a dedicar horas a atacar a un bloguero y a esperar apostado una respuesta que compense tantas horas de dedicación.
Sé que hay algunos que recurren temporalmente a ser trolls como una forma de dar a conocer su blog, pero creo que como mucho conseguirán ser leídos con asiduidad por otros trolls como ellos que a su vez les trollearán al poco.
En todo caso siempre nos quedan Dos Minutos de Odio para leer las barbaridades que escriben los trolls en sus blogs y para contemplar como ellos mismos se comentan, bajo la atenta y cuidadosa mirada de los Neoprogs.
Nota final: los trolles, como casi siempre, no seréis admitidos en GS.







jajajajajajajaja, pues yo creo que son las frustraciones, mi marido dice que le dan poco trabajo a sus 100 gramos de carne viva (si es un hombre) o que necesitan solamente esos 100gr para un rato (si es una mujer).
Prometo no decir mas burradas de estas, ejem, que una es una mujer seria.
Un blog sin troll residente es como un jardín sin flores.
natxoxmontoya lo que quieras pero yo en cuanto pude desacerme de mi troll no lo dudé…bueno me queda uno del OPUS pero que me gusta porque es mi muñeco pimpampum y el de los que me leen, pero se prodiga poco.
El Partido Interno agradece tu mención, ciudadano. Puedes pasarte a por una chocolatina cuando quieras a cualquiera de nuestras oficinas.
Bueno, también hay trolls que lo hacen para promocionar publicaciones en papel impreso, el foro del cual es el que trollean. Por ejemplo, había un editor jefe de una revista de cómic japonés que se dedicaba a trollear en los foros de la revista porque así pensaba que le leerían más o le harían más caso.
Aunque mis favoritos eran en su día los trolls televisivos como el Padre Apeles. Pura farsa propagandística pa los “debates” en que participaba, pero buena pasta que se debía cobrar.
Muy buena idea lo de los dos minutos de odio.
Yo no entiendo como te puede gustar leer lo que no te gusta para ponerlo a caldo, debe ser una especie de masoquismo, debe ser como el placer de llamar a un árbitro “hijo de puta” con total impunidad, aunque aun no haya empezado el partido, placer que yo no me explico, pero que al parecer muchos disfrutan.
Pero igual que a los ratones se les pone queso, a veces para que caigan en la trampa, otras, para que no roan cualquier otra cosa de la casa, la trampa del blog de los dos minutos de odio es genial.