A través de “The Blog” he conocido el decálogo y el contradecálogo sobre piratería que Ministerio de Cultura y la Asociación de Internautas están intentando desplegar por la red. El decálogo del Ministerio dice que es falso que “tal cosa es ilegal” mientras que la Asociación de Internautas mantiene que “eso que dice el Ministerio es legal”.
¿Quién miente? Independientemente del valor que se le quiera dar a algunas sentencias de baja instancia, hay que decir que no veo ninguna mentira en ninguna de las dos partes. El problema es que ambos están empleando sentidos muy diferentes para el adjetivo “legal”.
Mientras que la Asociación de Internautas emplea el adjetivo “legal” en un sentido únicamente penal, el Ministerio de Cultura no precisa cuando habla de ilegalidad civil y de ilegalidad penal, ya que ambas tienen consecuencias diferentes.
Esto pone de manifiesto que en este tema nadie habla totalmente claro. La Asociación de Internautas reduce toda la legalidad a la legalidad penal, haciendo creer que si no se comete un ilícito penal, el comportamiento es absolutamente legal; por el contrario el Ministerio no aclara cuando se refiere a lo penal y a lo civil e intentar crear confusión al decir que tal comportamiento es ilegal sin especificar si la ilegalidad es civil o penal.






¿Y podrias indicar tu versión de ese decálogo?, quiero decir, si todos intentan tergiversar hacia su lado, me gustaría tener una versión real de lo que se puede o no se puede hacer y que pasa si se hace.
Si no es molestia, vamos,
Pues los dos son válidos, con los adjetivos precisos de “penal” y “civil”.
GS: creo que estás siendo benévolo. Asumir que todo lo que no está tipificado como delito es legal nos llevaría a concluir que la única ley —el único parámetro de legalidad— es el código penal.
En lo personal, creo que el decálogo peca de cierta simplificación también y se agarra a la literalidad de los enunciados, que para eso lo ha redactado el Ministerio. “¿Lo que está en Internet es gratis?” La respuesta debería ser un “depende”, pero si tenemos que dar una respuesta general absoluta, sería más un “falso” (porque hay casos en que no es gratis), no un “verdadero” como dice el contradecálogo.
El planteamiento del decálogo puede que en ocasiones sea tramposo, pero las respuestas del contradecálogo no me parece que tengan mucha altura.
@GS
Gracias