Ayer me compré una tele. La anterior había fenecido por la ruptura del estante que la sustentaba durante las vacaciones veraniegas. Entre una cosa y otra me he tirado dos meses sin ver la televisión.
La verdad es que tenía ganas de vivir la experiencia de cortar con la televisión, un aparato que me ha acompañado desde mi más tierna infancia. ¿Cuál ha sido el resultado de esta experiencia?
Si soy totalmente sincero os tengo que decir que la he echado un poco de menos, porque no he hecho nada que no hiciera por culpa de la televisión. Es decir, he escrito, leído, trabajado y perdido el tiempo con la misma intensidad que antes, porque yo nunca he visto la tele como única actividad, sino como sonido de fondo mientras hago otras cosas.
La he echado algo de menos por una circunstancia personal añadida. Como vivo solo, el sonido de la tele acompaña algunos momentos, ya que me sobresaturé de radio en mis larguísimos años de estudiante.
Lo que no he echado de menos ha sido la información. He podido corroborar en mí mismo que Internet basta para estar perfectamente informado y que si hay alguna imagen relevante por sí misma se encuentra en Internet.
Os dejo una foto de mi nueva tele. Nada especial pero me mola.








Yo hace tiempo que sólo veo la MulaTV.
Claro que mola, compañero. Y si la estrenas esta noche viendo ganar al Atleti en Anfield frente al Liverpool, mejor que mejor. Desde luego, para mí es una señal…
Está cojonuda, la gente se compra la tele para los mundiales y tu te la has comprado para ver CNN plus toda la noche conectando con Chicago jaja
Hombre, para mí esta noche hay maratón obligado de TV, pendientes de lo que ocurra en USA, y más teniendo en cuenta que vivo con una lectora de inglés de secundaria americana que se define como “libertarian” (que no liberal). No podré estar con vosotros dado que no tengo internet todavía en casa.
Por lo demás, yo también la veo poco, y ni siquiera la tengo de fondo. Prefiero tener música o cualquier emisora de radio, aunque entiendo que si viviese solo la usaría más de fondo.
Por lo demás, de acuerdo contigo: Se está más y mejor informado sin ver la TV que viéndola, no me cabe duda.
Es bonita, sí. Ciertas películas se deben ver estupendamente.
Yo desayuno con los telediarios aunque me parecen insatisfactorios. Efectivamente con internet me siento mejor informado.
El resto del día a la tele no le hago ni caso.
Y soy más feliz.
Con el cambio de domicilio, también hemos cambiado de televisión, ahora es una pantalla de plasma de esas (regalo de un cuñado). Para las películas bien, pero el formato tradicional se nota en otros programas y se ve la imagen achatada (aunque no lo reconozca mi mujer). Una ventaja de esto: ¡todas las mujeres tienen unas tetas…..!. Bromas aparte, lo que sí echo de menos es internet, tengo “mono”, solo puedo entrar en el trabajo (sin abusar), así que tengo el blog atrasadillo. Hoy publicaré mi primera “aventura”, tras la vuelta al trabajo. Lo escribí (a trancas y barrancas, pues tengo también el ordenador chungo) añoche. Así que informativamente estoy también mal (me he enterado de lo de Obama esta mañana por la radio), yo también prefiero la información por radio y la red sobre todo.