
Me hace gracia como las palabras de la Reina recogidas en el libro de Pilar Urbano han provocado un “cisma” entre las bases de los dos grandes partidos y sus cuadros dirigentes a nivel nacional. Parece que las direcciones están interpretando un papel que sus bases ni comprenden ni comparten.
Mientras que las bases socialistas han saltado a una contra las palabras de la Reina (se puede comprobar en la Blogosfera), la ejecutiva socialista se ha puesto a defender enfáticamente a la Reina. Hasta cierto punto es comprensible, ya que el PSOE está en el gobierno y tiene el deber de apoyar a las instituciones constitucionales, incluso cuando éstas se olvidan de sus obligaciones políticas. Pero una cosa es desempeñar un papel institucional y otra cosa es dar la impresión de que el partido monárquico en España es el PSOE, posición que buena parte de su militancia no comparte.
Si lo del PSOE es curioso, lo del PP llega al extremo de la risa. Se han puesto el disfraz de “centro reformista republicanote” y unos cuantos dirigentes populares se han lanzado a criticar las palabras de la Reina. Mientras tanto, las bases populares, que son conservadoras-monárquicas y no liberales, se deleitaban con las frases de la esposa del Rey.
En este fútil episodio, que sin duda desaparecerá pronto de todos los medios, las direcciones de cada uno de los partidos han dado satisfacción a las bases del contrario. Cuando cada cual quiere hacer cosas que no corresponden a su ser político, entramos en el terreno de la impostura política, un terreno en donde lo más fácil es hacer el ridículo.







Personalmente, creo que González Pons opinó con sinceridad (aunque luego fue desautorizado por su partido). Lo esperpéntico fue lo de la Vicepresidenta exigiendo al PP que obligase a Pons a rectificar.
Ser sincero no significa estar políticamente acertado ni ir en la línea tradicional del partido al que perteneces. Creo que la Vicepresidente hacía de tal; otra cosa es que lo hubiera hecho la secretaria del organización.
¿No tenéis la impresión de que la prensa y la blogosfera está sobredimensionando esta polémica? Porque esto puede distraer la atención de otros asuntos mucho más trascendentes.
(No lo digo como reproche a los blogueros de han colgado posts al respecto).
La Blogosfera es enormemente sensible a determinadas cosas. Si te fijas casi todo el mundo habla en la calle de estas regias palabras… es normalmente que los blogueros también lo hagamos en esta calle virtual que son nuestras bitácoras.
Brillante análisis. Igualmente está sucediendo con el asunto de la crisis financiera: hasta hemos escuchado a algún portavoz del PP decir que habría que limitar el sueldo de los banqueros…
Lo que no tiene sentido es que la Vicepresidenta del Gobierno exija a la oposición a desautorizar a uno de sus miembros por dar un visión razonable sobre la polémica. De la Vega, como miembro del Gobierno, debía haber pedido respeto por la institución de la Corona y comprensión hacia la Reina, y no tornarse irrazonable ante una crítica lógica.
Por otra parte, mi mención a la sinceridad de Pons iba referida a tu afirmación de que quien hace cosas que no corresponden a su ser político, [entra] en el terreno de la impostura política.
No he logrado entender la posición del PSOE. Porque, en efecto, como Gobierno deben defender las Instituciones incluso cuando éstas se equivocan por boca de quienes las representan, pero no todo el PSOE es gobierno: sigue existiendo el partido, con su ideología y sus principios, ¿no?
Mario, el ser político de Pons y de su partido digamos que cuando menos es monárquico…
El debate sigue careciendo de fondo.
Es primero el debate sobre la existencia de la monarquia que el de las declaraciones. Sin el primero el segundo no tiene contenido.
Como monarcas su papel, sinsentido en mi opinión, no les permite hacer ni este ni otro tipo de declaraciones, como ciudadanos pueden opinar lo que les parezca.
Efectivamente, como personas, que no como ciudadanos ya que no lo son, los monarcas pueden opinar lo que les vengan en la real gana, no he podido evitar el chiste fácil, pero el resto de los humanos podemos opinar sobre lo acertado o no de sus opiniones.
A matajazz, estoy de acuerdo contigo en que primero debería ser el debate dela monarquía, pero en este país de “juancarlistas” el debatir sobre las declaraciones quizás abra los ojos a más de uno o por lo menos poder hablar de sus majestades sin que se te tiren al cuello al ver que tus amores están muy cercanos a la bandera tricolor.
Se me olvidaba:
Cito a Judas “Porque, en efecto, como Gobierno deben defender las Instituciones incluso cuando éstas se equivocan por boca de quienes las representan”.
No, el gobierno debería RESPETAR las instituciones, por que a ver que coño pasaría si un gobierno republicano tuviera que defender a su majestad, cuando lo que debería que hacer es hacerle abdicar, eso sí, de manera respetuosa.
(Pregunta: ¿Sigue teniendo el PSOE la república en su ideario?)
A mi me la refanfinfla lo que piense su alteza por una sencilla razón, si como republicano que soy exijo para todos la libertad de expresión, lo sería también para la reina en tanto es ciudadana, pero el caso es que no lo es, es reina y tiene privilegios que yo no tengo, y que se la suponen por herencia y gracia de Dios, por lo que en una monarquía como la nuestra, constitucional, si una persona quiere mantener privilegios, en mi opinión ilegales, con la conivencia de un gobierno electo de cualquier signo, esta institución, la corona, debe cerrar la boquita en cuanto a los asuntos de la sociedad y del estado.
Que puede tener su opinión, si, pero que no ande por ahí aireándolas si lo que quiere es mantener el estatus quo.