
Casi todos los días del año compro la misma cantidad de pan y, como la mayoría de las personas, una de las pocas fidelidades que mantengo a lo largo de los años es hacia mi panadero. No siempre fue así y hubo un tiempo, ya lejano, que compraba pan en otro establecimiento. Cuando decidí cambiarme de panadería, un panadero vendió dos piezas más y otro vendió dos piezas menos.
Ayer miles de blogs escribieron sobre la pobreza dentro del “Blog Action Day”. No suelo participar en estas convocatorias porque siempre me entero tarde y mal. Versaba sobre la pobreza y miles de blogs dedicaron ayer entradas a este tema. Leí unas pocas y por encima, lo confieso.
Uno de los tópicos en las campañas de la lucha contra la pobreza es: “no le des el pescado, enséñale a pescar” (con la variante de “no le des el pescado, dale una caña”). Como lema contra la ayuda entendida como beneficencia no está mal, pero es radicalmente insuficiente y esconde algunos miedos. ¿Por qué?
En vez de beneficencia, este eslogan apuesta por un modelo de economía de subsistencia, una especie de autarquía económica en la que “los pobres” al menos puedan comer por sus propios medios. Conseguido esto, todo se ha acabado.
¿Qué sucede si “esos pobres” pescan más de lo que necesitan para comer? ¿Lo tiran? El asunto es que no se quiere hablar en serio de comercio y de libertad de comercio. El motivo es sencillo, lo que unos venden en determinados productos, otros los dejan de vender: la “teoría del panadero”.
Uno puede rasgarse las vestiduras por la situación de muchas personas, querer que no pasen hambre pero que no nos vendan sus plátanos, frutas o trigo con unos precios muy bajos, porque algunos sectores desaparecerían en una buena parte de los países más desarrollados. Y más porque habría un periodo amplio en el que en esos países, a pesar de comerciar, la población no tendría acumulada riqueza como para comprar bienes producidos por empresas de países desarrollados.
No comprendo las campañas que están destinadas a que el ciudadano compre productos de su tierra y no los pérfidos productos de fuera. Estas campañas deberían completarse con la advertencia de que la no compra de productos de países pobres garantiza que sigan siendo pobres y que podamos volver a mostrarnos solidarios con ellos.







mmmm, estoy de acuerdo, personalmente soy partidario de la libertad total de comercio, un algo así (y utópico) todo para todos.
Aunque una cosa si es cierta: si de verdad existiese una libertad absoluta, siempre habría paises que no tendrían nada con que comerciar y también se arruinarían con lo que seguiría existiendo el tercer mundo, aunque éste cambiase de localización, por lo tanto debería existir una redistribución global de la riqueza o algo así (ahora si que he sido utópico)
Yo estoy también con el lema que, quizás por prudencia, no has acabado de enunciar: “No le des el pescado, enséñale a comercializar el que otros pescan”…
El problema de todo eso es el conflicto de intereses, moralmente nos parece reprobable no querer ayudar a los paises pobres, pero para amntener nuestra posicion ellos deben d emantenerse pobres, otro aspecto es qe no comprando productos de nuestra tierra perjudicamos a aquellas personas con las que diariamente convivimos y si ellos pierden perdemos tambien nosotros.
“Estas campañas deberían completarse con la advertencia de que la no compra de productos de países pobres garantiza que sigan siendo pobres”
Esta frase es cierta y demoledora. Es triste que muchos teóricos luchadores contra la pobreza no sean capaces ni de comprenderla.
Efectivamente, la política exterior de la Unión Europea es tan criminal como la de los Estados Unidos, y no por establecer misiones militares al modo norteamericano, cosa que nosotros no hacemos, pero sí por las Restricciones al Comercio que imponemos a los pobres impidiéndoles beneficiarse del mismo, del que nosotros sí que hacemos uso. Impidiéndoles vendernos parte de lo poco que saben producir (bananos, cereales, etc), les negamos las divisas necesarias para comprarnos otros productos que les hagan mejorar gradualmente su calidad de vida (gafas, pasta dentífica, etc) y bienes de capital (máquinas agrícolas en vez de rastrillos, por ejemplo) que les permitan aumentar la productividad, con lo que disponer aún de más divisas y poder liberar mano de obra que se dirija a otros sectores aún más productivos, como la industria o los servicios, al modo de los países ricos.
La transferencia forzada de propiedad monetaria de los bolsillos del ciudadano de las naciones prósperas a los bolsillos de los caciques del Tercer Mundo, por la fuerza coactiva del poder político de turno, sólo lleva, como 60 años de “solidaridad” nos demuestran, a la dictadura y a la miseria.
Permitamos a los pobres del mundo beneficiarse del principal activo que comparte la Unión Europea: el comercio, a través del Mercado Común. Lo que nos sirve a nosotros para vivir en la abundancia, también les sirve a ellos. Me niego a aceptar que están condenados a vivir de la caridad.
totalmente de acuerdo. De hecho, lo mejor que podríamos hacer es pedir menos proteccionismo agrícola y menos subvenciones (por qu´´e con ellos no se habla de reconversión??)
Tal vez lo mejor que podamos hacer desde los blogs sea cambiar la imagen de algunas políticas como la PAC europea, cada vez que un gobierno da dinero a nuestros agricultores y ganaderos europeos no protege nuestra economía sino que condena al hambre a miles de personas. Esa yo creo es la clave. Sobra bue
Supongo que te referirás a los eternos antiglobalización como José Bové y demás agricultores vividores del cuento y del, repetimos, 40% del presupuesto de la UE. Arranceles, subvenciones, todo para seguir viviendo a cuerpo de rey sin dar un palo al agua. Y mientras en el tercer mundo siguen tirando leche a la basura porque no hay manera de sacársela de encima.
Para Rubén R.: Todos los países tienen algo para comerciar. Si no son materias primas o productos facturados, es mano de obra o terrenos baratos para implantar sucursales. Eso si las dictaduras post-comunistas les dejan hacerlo…
jajajaj menudo inquisidor estás tu hecho!!!
¿Me podrías decir porqué me has censurado, franquista de mierda?
Si de verdad hubiera libertad de movimiento de capitales y de comercio, se acabaria parte del problema. La teoria económica clásica habla de que cada pais produciria los productos en los que tiene ventaja con respecto a otro, sin necesidad de ser el mejor. A largo plazo, (a demás de todos muertos), nuestro hijos tendrian un lugar mejor.
Si ponemos barreras, lo unico que hacemos es perjudicarnos, pagar más caro los productos necesarios solo por el hecho de que alguien los protege frente a la competencia exterior, perpetuando derechos de unos pocos respecto a bien común. El ejemplo más claro lo tenemos con la PAC de la unión europea, pero ¿quien se atreve a decirle a Francia que se suprimen las ayudas?
Saludos
Efectivamente. La cuestión es que la forma más efectiva de acabar con el hambre en el mundo es que se acabara con la agricultura de los países ricos que 1º no la necesitan (les sale más barato fuera) 2º está subvencionada (porque no da beneficios ni de coña) y 3º hace que lo que viene de fuera tenga unos impuestos arancelarios del copón…
Es obvio que en principio sería traumático pero si se hace poco a poco sería factible (no digo eliminarla del todo, pero casi) en el sentido de hacer que las nuevas generaciones (todas, no sólo las del PP XD) no se dedicaran al campo ahora que hay más medios para adquirir formación.
Ya que ahora se lleva eso de deslocalizar la producción ¿para cuándo la agricultura?
Una anotación a El de antes: tengo que trabajar y especialmente los viernes son días horrorosos para mí en los que solamente puedo atender la moderación de comentarios al final del día. Estate tranquilo que cuando censuro lo hago con luz y taquígrafos.
Vale, soy yo el que te pido disculpas. Voy a echarle la culpa a que estoy dejando el tabaco, y la ansiedad a veces me puede. Aún así, lo siento.
Pero no, la eliminación de subsidios y arranceles no es la panacea ni libraría al tercer mundo de la pobreza o el hambre. Ayudaría a las economías en estado medio de desarrollo como China, India, Argentina y otros países, pero los más pobres no conseguirían gran cosa.
Y no lo conseguirían, primero porque si ahora eliminas todo, igualmente los productores de esos países no tienen ni los recursos ni la capacidad para hacer grandes exportaciones, no sabrían ni por dónde empezar. Y segundo, porque en verdad los impedimentos de costes a la exportación solo es uno de los miles de problemas que tienen. Quizás ayudaría un poco, pero necesitan solucionar el problema de las guerras, de la salud, de la seguridad de que el estado no los ahogue, etc.
Pero aún así, sería un comienzo estupendo, e incluso nosotros nos beneficiaríamos con productos más baratos.
Josei, me parece sensato lo que dices. Posiblemente sea necesario establecer una estructuras comerciales y legales básicas, porque serían comidos en el mundo comercial como son destrozados en el mun arancelario.
Una pregunta inocente… si los países pobres tienen tanta agricultura que exportar, ¿por qué pasan hambre?
Es una de esas preguntas que siempre me hago: “no les des un pez, cómprales los suyos”… esto niega la necesidad inicial de peces, para empezar. No veo el argumento de que el comercio salve a nadie del hambre. Si no tienen ni para comer, qué porras van a vender??
(Claro, frente a ingenuidades de este estilo ya se inventó la teoría macroeconómica. Esa que explica prefectamente, aunque yo no lo entienda, qué nos van a vender los que van buscando su ración diaria por los montones de basura generados por otros pobres.)
A Juan Gómez:
Pasan hambre por la misma razón que había hambre generalizada en Europa hasta hace 100-200 años según países. Mediante la especialización laboral, la productividad por persona (3 son las claves para el crecimiento económico y social: aumentar la productividad per cápita + aumentar la productividad per cápita + aumentar la productividad per cápita ) con lo que adquieren alimentos para sí mismos, y para trocar los escasos primeros sobrantes por divisas, divisas que a su vez trocarán por medios de producción, de capital, más avanzados que los que disponen en la actualidad, iniciándose así un ciclo continuo de retroalimentación positiva, por decirlo de algún modo. Europa se industrializó, salió de la pobreza sin necesidad de “ayudas al desarrollo” ni nada por el estilo. África tampoco está condenada a malvivir de la caridad, los africanos no son genéticamente inferiores a Juan Gómez.
“… + aumentar la productividad per cápita ) aumenta, con lo que adquieren…”