Robert SERVICE: Lenin. Una biografía. Siglo XXI. Barcelona. 2001. 712 páginas.
Resulta difícil leer una obra que intenta responder a lo que el autor llama una biografía mitificada cuando no se conocen las obras que constituyen este constructo. Hay referencias a episodios y acontecimientos que la Hagiografía soviética convirtió en referentes para entender la vida de Lenin, que un lector como yo, nacido en los años setenta y alejados de los ambientes comunistas, no conoce.
El estilo biográfico de Service es bueno, no en vano pertenece a la más excelsa escuela biográfica, la británica. Si eliminamos el pequeño inconveniente al que hacía referencia en el primer párrafo es una lectura de lo más recomendable.
No falta documentación. El ritmo de narración se agradece y los personajes se encuentran en un número justo, pese a tener que ser grande, de forma que no se pierde el hilo del libro para preguntarse quién es. Hace interpretaciones juiciosas, a partir de los hechos narrados
El capítulo final, sobre la creación del mito de Lenin, que es casi obligatorio para conocer la forma en la que se edificó uno de los cultos a la personalidad más importantes del siglo XX y las consecuencias que tuvo y tiene.
La única laguna que encuentro en este libro es conseguir explicar cómo el Partido Bolchevique, que siempre era descrito como cada vez más reducido por la estrategia de Lenin, puede hacerse con el poder y el control de una buena parte del territorio, es decir, si eran cuatro gatos cómo se hicieron el gobierno y media Rusia, por más que los soviets ejercieran el poder local, muchos no se encontraban en manos de los bolcheviques. Evidentemente los bolcheviques no controlaron todo el territorio, para lo cual necesitaron una guerra civil, pero sí una buena porción, porque de lo contrario hubiera sido imposible no ganar esa guerra, sino simplemente luchar en ella.







La toma del poder por los bolcheviques se explica bastante bien en “La revolución rusa. La tragedia de un pueblo”, de Orlando Figes. El libro se remonta a finales del XIX para explicar todo el proceso que condujo a la revolución rusa y da una buena visión de conjunto de los diferentes agentes en el proceso. Lenin siguió una estrategia errática durante el gobierno provisional. Desestabilizó y purgó tanto como pudo. Aprovechó el periodo del gobierno provisional para ir ocupando el poder y fortalecer la presencia bolchevique en las calles. Nunca aceptó soluciones de compromiso con el gobierno provisional, así que el se apuntaba como éxitos los fracasos de un gobierno que vivía un estado de preguerra civil. El gobierno provisional fue erosionando a los partidos que apoyaban a Lvov y a Kerenski y fortaleciendo al bolchevismo mediante la paulatina toma de los soviets. La narración de Figes presenta el asunto como algo a medio camino entre una revuelta con apoyo popular y un golpe de estado contra el gobierno provisional. La falta de escrúpulos de Lenin a la hora de reprimir la disidencia consiguió implantar un estado de Terror al poco de hacerse con el gobierno.
El libro sólo tiene un inconveniente serio: está traducido al español por el “enorme” César Vidal. Al pillar el libro no me dí cuenta porque venía enrollado en plástico y los créditos de traducción estaban en la portada interior. Si llevo a ver que el payaso de la linterna estaba relacionado de algún modo con el libro, paso de comprarlo. Afortunadamente no fue así.
Mientras escribo este comentario miro la portada de mi edición de Fontana/Collins de 1981. Efectivamente, un libro excelente. En Growing Up in Moscow, Cathy Young cuenta muchas anécdotas acerca del culto a Lenin, que comenzaba en la infancia. Había una especie de materia transveral, “Lenin”, que se tocaba en todas las asignaturas. Un ejemplo:
El colegio organizó un concurso de recitado de poesías para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento de Pushkin. Decidí participar y pasé una noche entera memorizando, con la ayuda de mi abuela, un pasaje de “El jinete de bronce”. Quedé segunda. Ganó mi amiga Anya. Su poema no era de Pushkin. El programa del concurso incluía dos poemas de Pushkin y cuatro sobre Lenin.
Los 4 gatos de los que hablas son los que en las elecciones al gobierno provisional quedaron de segundos a 7 millones de votos del Partido Social-Revolucionario, cuyos votos procedían mayoritariamente del campo, ya que ahí no triunfaban las ideas socialistas de colectivización. Las ciudades, que eran los únicos sitios con industria en Rusia, eran mayoritariamente bolcheviques, de ahí el triunfo de la revolución de octubre, en el que el control de las ciudades, con gran densidad de población, conseguía más poder que el campo, en el que la agrupación de gente era más dificil.
Y siento decirte que el Partido Social-Revolucionario era un grupo heterogéneo donde la izquierda se alió con Lenin, y la derecha se fue por su cuenta a la guerra, formando el ejercito blanco, que era la fusión de estos con monarquicos, contrarios al socialismo, y potencias extranjeras(fijese, no querían que en Rusia ganasen los malvados socialistas)
Para más info visita la wikipedia, que seguro que aprendes algo nuevo, y así dejarías de hablar prejuiciosamente sobre hechos objetivos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Elecci%C3%B3n_de_la_Asamblea_Constituyente_Rusa_(1917)
http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_rusa
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Civil_Rusa
Anónimo uno de las fuentes de los prejuicios es leer precipitadamente. No he dicho que fueran cuatro gatos, sino que del libro de Service se podía inferir eso, de forma que resultaba difícil de justificar la toma del poder.
Digo lo que tú dices. Si te hubieras molestado en leer atentamente, podrías haber comentado aportando otras ideas.
Mea culpa. Entendí que no era una deducción del libro. De todas maneras mi contestación era una crítica a lo mostrado, no algo personal(a pesar de mi último parrafo) :) . Hay, además, que tener en cuenta que los historiadores son subjetivos, y parece que en este caso trata de minimizar estos hechos, lo cual, me temo, no coincide con la realidad(no trato de glorificar los hechos, sino de mostrarlos simple y objetivamente)
Anónimo: creo que el propio nombre del blog deja clara la opinión de Geógrafo sobre la presunta objetividad/subjetividad… Yo añadiría que si los hombres fuéramos “objetos”, seríamos “objetivos”; como somos “sujetos”, somos “subjetivos”.
Franesco, obviamente el blog trata sobre el punto de vista del blogger, logicamente subjetivo. Pero la cuestión no es esa, sino que es que si se citan unos hechos, estos deben ser expuestos objetivamente, y a partir de ahi llevar a cabo un analisis subjetivo pero no falacioso(sino carece de validez). Y que el hombre sea objetivo no implica que las cuestiones tengan que ser tratadas de manera objetiva, ya que la realidad es objetiva.
Sobre la Traducción:
Qué comentario más pertinente! Acabo de comprar el libro hace un par de días, y apenas he dado un vistazo a las primeras páginas, porque no tengo tiempo por ahora y, si bien me da la impresión de que no he malgastado el dinero, me ha llamado muchísimo la atención la muy mala traducción; es evidente que el traductor no conoce muy bien la lengua inglesa…
Cabe decir que presto bastante atención a estas cosas porque yo mismo me gano la vida traduciendo textos del inglés al español… Así que bueno, veo que mi observación no era pedantería ni neurosis obsesiva…
Ahora bien; ¿quién es este César Vidal? Soy argentino y por estos lares no se lo conoce….
Saludos!
M.
Es muy probable que el traductor sea argentino o mexicano.