
Sucede una cosa curiosa con la política en este país. Los personajes y circunstancias de la política nacional son conocidos por todos. Junto a éste hay dos políticas regionales, la vasca y la catalana, que se encuentren al mismo nivel de conocimiento y actualidad que la política nacional. Después vienen las políticas regionales del montón, de las que el resto del país solamente conoce, con suerte, al presidente autonómico.
Una de esas políticas regionales que son vistas a bulto es la andaluza. Las últimas elecciones autonómicas han confirmado algo que ya se había advertido en las elecciones municipales: el desmoronamiento del Partido Andalucista (PA).
A pesar de tener cierta base municipal, más fundamentadas en un voto a las personas y no tanto al proyecto (si es que alguna vez ha habido algo así en el PA), cada día da más muestra de disgregación.
La ejecutiva del PA ha expulsado a Rafael Carmona por incorporarse, sin autorización del partido, a un grupo de trabajo del Partido Popular. Rafael Carmona fue el administrador de una de las esferas principales de poder del PA en el Ayuntamiento de Sevilla cuando estuvo doce años en el gobierno municipal: el Urbanismo. Ahora, sin cargo, busca su lugar bajo el sol.
Con la pérdida de concejales en muchos ayuntamientos (en Sevilla todos) y de cargos aparejados a la representación pública. Hay muchas personas que no tienen cuando antes tenían y lo peor es que no hay perspectivas de recuperación. La salida lógica que está tomando alguno públicamente y otros muchos calladamente es acercarse a su partido natural, al Partido Popular.
Con el tiempo, especialmente en el último año antes de las próximas elecciones municipales, habrá muchos que se acerquen al PP en cada municipio donde el PA tenga representación y negocien una cuota en las listas municipales del PP.
Aceptarlos puede ser políticamente sensato, pero orgánicamente desastroso. Donde se confundiría de pleno el PP de Andalucía sería acogiendo a “notables andalucistas” y darles relevancia en el nivel autonómico. El PP no los ha necesitado para llevarse sus escaños y tampoco les va a aportar ninguno nuevo.
En conclusión, los andalucistas están volviendo al lugar que les corresponde, la derecha política.







El PP andaluz está aún más desesperado que el PP nacional. Seguro que se cumplen tus augurios y dentro de poco vemos a los notables andalucistas con Javier Arenas, y éste encima seguro que piensa que eso es bueno para su partido. Creo que aquí, como en otras muchas cosas, se equivocaría el PP.
Aunque digas, con razón, que le lugar que les corresponde a los andalucistas es la derecha política, no sé si los de la derecha acogerán como suyos a los del PA. Eso, por supuesto, no significa que este hecho vaya a restarle votos al PP. A diferencia de los de izquierda, ellos votan a su partido aunque no estén de acuerdo con lo que hagan sus dirigentes.
Se me hace difícil, la verdad, acertar a ver cuál es el lugar que corresponde a los andalucistas. Comenzaron en la izquierda, allá en los tiempos del PSA de la transición. Por aquel entonces, se sumaron incluso al pacto de izquierdas junto a PSOE y PCE lo que, entre otras cosas, les facilitó la Alcaldía de Sevilla en 1979. Después, el ascenso imparable de los socialistas durante los años ochenta les sumergió en lo que los periodistas denominaron su particular “travesía del desierto”, de donde volvieron a resurgir a principios de los noventa como un partido más bien centrista con aspiraciones de partido-bisagra. Sin embargo, en los últimos años intentaron darle un nuevo golpe de timón a la nave y presentarla, al mismo tiempo, como subsidiaria de la estrategia del PP e ideológicamente a la izquierda del PSOE (??). Para colmo, como ya hicieran durante el famoso referéndum del 28-F, hace poco también adoptaron una extrañísima posición con respecto a la reforma del Estatuto que no acertaron a explicar al electorado. Paralelamente, parecían haberse lanzado a una alocada carrera de verborrea nacionalista. En fin, que ni ellos mismos saben si el lugar que les corresponde es la derecha política, como dices, la izquierda o el centro, si su función en el sistema de partidos es la de partido-bisagra, la de partido de gobierno o de oposición, si son nacionalistas, regionalistas o ninguna de las dos cosas, etc. A mí me parece que el problema del andalucismo es precisamente éste. Tienen tal empanada mental que jamás han sido capaces de aclararse sobre el papel que les toca desempeñar en el sistema de partidos andaluz. Y así les va, claro.
Totalmente de acuerdo con ambos. La empanada del PA ha sido monumental siempre y sólo se han visto favorecidos por los vacíos que el PP ha ido dejando en el espectro político andaluz.
Bien, en primer lugar niego la mayor. Del País Vasco y Catalunya no se si hay verdadero conocimiento o simplemente el foco de la Brunete Mediatica ilumina permanentemente el panorama. O dicho de otra manera se informa mucho, pero muy parcialmente. Si está en el “candelabro” es como consecuencia del nacinalismo español.
PA
Pues me parece mal que desaparezca, porque hay menos pluralidad. Más allá del caso concreto del PA, la existencia de un centro derecha más o menos liberal, mas o menos regionalista andaluz era bueno para la derecha a largo plazo.
Para entendernos, ahora el PP lo ha absorvido… y qué? Ha aumentado sus votos, pero no le sirve para gobernar en Sevilla. Los votantes más o menos progresistas hartos de Cháves no van a pasarse al PP, y mucho se tendrían que abstener para que el PP diese el sorpaso.
Pero si existiese una Unión Andaluza, una Convergencia Democrática Andaluza o un Partido Regionalista Andaluz, és te podría crecer a costa de los socialistas y llegado el caso pactar con el PP cuanto tengan mayoría entre ambos. Ser bisagra es lo que tiene.
Porqué el PA no lo ha conseguido? Quizas por la empanada ideológica que citais. QUizá porque la victoria del PSOE, obliga a reagrupar esfuerzos… no se. Eso os lo dejo a vosotros.
Quizás, y lo digo con el sano ánimo de meter el dedo en el ojo (ajeno) porqué el proyecto andalucista no era más que una versíon del proyecto nacional español (con su verborrea incluida) y no era una alternativa creíble. Quizá como señalaba GS porque el resto de partidos PSOE, PP e IU han absorvido ese andalucismo, dejandoles sin margen de maniobra.
No sé qué posibilidades tiene Foro ANdaluz de llegar a “algo” en ese tema. Tienen la ley electoral en contra, todo hay que decirlo.
Mientras tanto UPyD, según las encuestas, tienen un 3% de simpatizantes más abajo de Despeñaperros.
Y Nación Andaluza qué hace?
En alguna localidad notoria de Almería que frecuento el actual alcalde era del PSOE hasta que en la batalla previa a la confrontación Guerrismo-Renovación salió escaldado, y se pasó con bagajes y equipo (media Ejecutiva) al PA. Hoy mantiene todavía la mayoría absoluta. ¿Qué creéis que puede hacer? ¿Seguirá presentándose por el PA o montará un Partido Independiente por el Progreso de mi Pueblo? Porque la verdad es que no le veo en el PP (hablando con él, percibes que es “bastante” socialista), mientras veo al PA totalmente fuera de juego y más cerca de integrarse con los populares que de volver a presentarse en solitario…
La verdad es que en política (partidista) andaluza ando algo pez.
Franesco, creo que eso se resolverá municipio a municipio y dependerá del pasado, de lo que se aporte y de la situación del PSOE y del PP en los respectivos ayuntamientos.
En términos generales el reforzamiento le vendría mejor al PP que al PSOE. En términos internos, a ningunos de los dos, aunque pueden encontrarse con un buen montón de partidos locales.
[...] El PP-A, más por deméritos del PA que por méritos propios, sí está consiguiendo algo fundamental en lo que ha sido la estrategia de este partido en todos sitios: la unificación de toda tendencia y votante a la derecha del PSOE en su candidatura electoral. Solamente queda que el “Andalucismo orgánico” se vaya incorporando progresivamente al PP, aunque encontrará las dificultades del interés del mantenimiento de sus alcaldías y concejalías. [...]
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