Durante el verano la publicación de las balanzas fiscales y la negociación sobre la financiación autonómica hicieron ver desavenencias en el seno del PSOE. Se hablaba de que los diputados del PSC no votarían a favor de los Presupuestos si no se llegaba a un acuerdo satisfactorio sobre el segundo punto.
Los del PP vieron el cielo abierto para seguir con el “España se rompe”, versionado en “el PSOE se rompe”. Los rumores se acallaron y ahora nadie duda de que los diputados del PSC apoyen los Presupuestos.
La sorpresa ha saltado hace unos días cuando Unión del Pueblo Navarro, el socio navarro del PP que tiene una situación en el PP parecido a la que el PSC tiene en el PSOE (aunque con menos peso electoral), ha anunciado que se está planteando que sus dos diputados en el Congreso, y que están adscritos al Grupo Popular, voten a favor de los Presupuestos Generales del Estado. En el PP se ha montado cierta bronca interna, como en el PSOE la hubo en el verano.
En un primer momento el Presidente de Navarra justificó la hipotética ruptura de la disciplina de voto con el PP en el hecho de que los próximos Presupuestos podrían consignar determinadas inversiones en Navarra a las cuales a la UPN les costaría votar en contra. Además ese voto en contra podría convertirse en un arma política y electoral dentro de la Comunidad Foral.
Después de una serie de reuniones entre los máximos dirigentes del PP y UPN se va aclarando un segundo motivo para este cambio en UPN. Después de las últimas elecciones autonómicas UPN encabeza un gobierno minoritario después de que la Ejecutiva Federal del PSOE ordenase al Partido Socialista de Navarra que no formase gobierno junto a Nafarroa Bai.
El que ganó las elecciones gobierna (no como en Canarias), pero sin respaldo parlamentario suficiente. Desde entonces UPN gobierna con un socio que no lo es, con el que no tiene ningún pacto, pero que le permite gobernar. Ha llegado el momento en el que ese socio pide la lógica contraprestación a tantos apoyos en la sombra y condiciona el apoyo de UPN a los Presupuestos del Estado a no votar en contra de los Presupuestos Forales.
Que nadie se extrañe que estas cosas pasen en el PP como también pasa en el PSOE. La política en España se ha ido diversificando como sus administraciones y el mensaje y las necesidades de un partido deja de ser uniforme, es decir, que lo que puede funcionar a nivel nacional puede que encuentre serios obstáculos en determinadas regiones. Junto a ello hay que decir que cada comunidad tiene su propia dinámica y su propio equilibrio político, que es probable que en ocasiones no esté sincronizado con la dinámica política nacional.
España dejó hace mucho tiempo de pensarse y vivirse como un país uniforme. Ahora los partidos, especialmente los dos grandes partidos, experimentan en su seno la experiencia de que hay más de un solo espacio y tiempo político en nuestro país.







[...] 5) Todo lo dicho anteriormente está bajo la cláusula “rebus sic stantibus” y no es más que una primera aproximación a su escenario político que recupera las características de competición abierta y de discurso propio que hasta hace poco no se veía desde fuera. [...]