Quien me lee habitualmente sabe que la Comunicación Política del gobierno de Zapatero me preocupa especialmente, y me preocupa y no me ocupa porque es sencillamente desastrosa. Y parece que no soy el único.
Leyendo ayer “El País” me encuentro con la incorporación de Pedro Solbes dentro al núcleo duro de La Moncloa que traza semanalmente la estrategia del Gobierno Socialista.
Resulta que este núcleo duro se reúne a primero hora de los lunes. Las cosas ya me han empezado a cuadrar. Parece que el Gobierno y el Partido planifican su estrategia semanal una vez que la semana ha empezado, de forma que nadie puede extrañarse de que el martes los populares ya hayan tenido todo un día para dar su mensaje.
No entiendo la política como un simple puesto de trabajo en el que hay unos horarios y unos días no laborales. Puede que la vea con excesiva pasión, pero en política hay que llegar al inicio de los ciclos sabiendo qué hacer y no que te coja el comienzo del ciclo pensando qué vas a hacer.
Para quien sienta pasión por la política no hay ni horario ni días festivos. Los fines de semana deberían ser el momento para tomar decisiones. Se me podrá decir que tan mal no se ha hecho porque se ha conseguido la reelección de Zapatero, pero siempre hay que tener en cuenta que, en la pasada legislatura, la oposición se dedicó a hacer el cafre y el rechazo que el mensaje de los populares (y aláteres) provocaba, pudo ocultar las disfuncionalidades y las carencias en la comunicación del propio mensaje.







[...] En la pasado legislatura el gobierno se dejó marcar la agenda tanto por los defensores de la teoría de la conspiración, los gobiernos autonómicos que querían reformas estatutarias o el mismísimo PP. En esta legislatura el gobierno se movido por cada dato económico que sale, deseando que un día el temporal escampe. Sigo pensando que el lunes no es el día de la semana para planificar la estrategia. [...]