Los límites entre la vida privada y la política siempre me ha resultado una cuestión muy problemática. No se puede decir alegremente que las cuestiones de la vida privada no pesan en la política, ni decir por el contrario que tienen una importancia decisiva. La cuestión estriba en la relevancia que algunas cosas privadas puedan tener para lo público.
En primer lugar nos encontramos con que en las elecciones se eligen a personas concretas y no a entes inmateriales. Supongamos que el candidato de un partido no se encuentra en un estado mental normal (es vida privada), pero sí creo que el conocimiento de sus enfermedades mentales tienen relevancia para el ejercicio de un cargo público, que no deja de ser una actividad mental.
En el caso de las enfermedades físicas nos encontramos con otra dimensión diferente: que puedan producir incapacidad. Este criterio que puede parecer sensato no deja de ser un tanto vacío, porque hay muy pocas enfermedades absolutamente incapacitantes y cuando éstas se dan ninguna persona está con cuerpo de presentarse a unas elecciones. El hecho de que una persona tenga una enfermedad que pueda curarse, es igual a las enfermedades que cualquiera podemos tener.
Donde creo que el tema se va aclarando es en la esfera de las relaciones familiares y personales. A los españoles nunca nos ha importando mucho con quién se han acostado nuestros políticos, pero en otros países esto ha sido la causa de la caída de políticos y de políticas.
La nominación de Sarah Palin a la Vicepresidencia de los EEUU por el Partido Republicano ha desatado una marea de noticias sobre esta mujer, ya que ella es la única de los candidatos que no es archiconocida en la política nacional norteamericana. La noticia estrella en torno a Palin ha sido el embarazo de su hija adolescente, siendo Palin contraria a la educación sexual explícita.
¿Esta intromisión es legítima? Hay que indicar que esta chica es menor de edad, a pesar de que su madre sea la compañera de ticket de John McCain, y como menos de edad tiene un ámbito de protección reforzado que nadie ha considerado necesario respetar. La intimidad como derecho constitucional es un constructo jurisprudencial sobre el que el Tribunal Supremo ha educido, entre otras cosas, el derecho constitucional al aborto. No es serio que los defensores de la intimidad de las mujeres ataquen a Palin violando el derecho a la intimidad.
Sin justificar lo que en el párrafo anterior denuncio, sí tengo que decir que cuando uno introduce algo en lo público o de hace de algo un mérito político, está poniéndose a sí mismo un listón que tiene que superar siempre.
Los conservadores norteamericanos han hecho de la familia tradicional uno de sus pilares políticos y han dicho que quién no lleva bien su familia, no está capacitado para llevar una administración; si uno dice que los embarazos de adolescente es un problema de moralidad de hijos y padres, cuando tenga uno embarazo adolescente en su familia, se juega que alguien le pregunte por su moralidad. Los conservadores españoles también han insistido en lo tradicional en todo lo relativo a la familia: por eso a muchos les extraña determinadas noticias.
Los políticos deberían tener mucho cuidado con politizar determinados asuntos privados, porque se juegan ser juzgados por su mismo baremo, ya que nadie es perfecto en lo moral.







Siempre he pensado el conflicto entre el derecho a la libertad de expresión (y sus derivados: creación artística, información…) y el derecho al honor debe resolverse en base a la funcionalidad democrática. ¿Tiene interés público que la hija de la Sra. Palin esté embarazada? Me atrevería a pensar que sí, aunque con matices: en el mismo momento en el que dos derechos colisionan y uno cede en beneficio del otro, la transgresión del derecho al honor no puede ir más allá de lo estrictamente necesario para informar del hecho.
No sé si me he explicado :-)
Mario, el problema es que en esta materia los criterios generales no valen y hay que ir caso a caso. En este caso yo sigo teniendo mis dudas.
Tomo prestada tu ultima frase “nadie es perfecto en lo moral”, con la que estoy totalmente de acuerdo, y me pregunto por qué ciertos políticos intentan imponernos sus convicciones morales. Estamos metidos de lleno en la doble moral de “las virtudes públicas y los vicios privados”. Lo cual es especialmente descarado en el caso de los ultraconservadores cristianos. Que predican una cosa y practican la contraria. De ahí su descrédito y caída en picado cuando son descubiertos. Quizás por eso casos como el de la doble vida de Mitterrand no hayan hecho correr tantos ríos de tinta (aunque para los creyentes “el matrimonio francés” pueda ser un ejemplo de los males del laicismo).
Eso es lo que he querido expresar en las dos entradas que llevo escritas sobre listones morales: eres medido por lo que dices que todo el mundo debe cumplir.
Cada cual se puede poner el listón moral que le dé en gana e incluso soñar con una sociedad en la que sus valores morales sean ley, pero para empezar debe cumplirlos él mismo, porque eso del perdón y del arrepentimiento para los pecados propios y la intransigencia para los pecados ajenas está más que quemado a estas alturas.
Quemadísimo. Y me has hecho recordar lo que decía una jefa mía en Nueva York, Bunny Freidus: “do as I say, not as I do”/”haz como digo, no como hago”.
Y en España podríamos encontrar tantas versiones de esto que habría que dedicar el blog solamente a esto.
“Los conservadores españoles también han insistido en lo tradicional en todo lo relativo a la familia: por eso a muchos les extraña determinadas noticias.”
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
“El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, ha desmentido en un comunicado oficial, enviado por la Fundación FAES…”
……………………………………………………………………….
Lo mejor de esta historia es que la FAES haya entrado al trapo. No sé si se han dado cuenta, pero la FAES ha pasado de Think-Tank ultra a agencia de prensa rosa. A partir de ahora sus tochos neocon y los desmetidos de los líos de bragueta de Josemari van a quedar al mismo nivel.
Los desmentidos van a estar a más nivel, porque serán la actividad que más recojan los medios de comunicación.
“Los desmentidos van a estar a más nivel, porque serán la actividad que más recojan los medios de comunicación.”
……………………………………………………..
Tanto mejor… y peor para FAES.