En una de las recientes entradas trataba sobre la situación de los vicepresidentes norteamericanos, para terminar preguntando: ¿alguien me podría decir quién es el verdadero número dos de Zapatero? Me remitía a una nueva entrada y ésta es la nueva entrada.
Voy a empezar la búsqueda del segundo de a bordo de Zapatero. Si empezamos con el Gobierno ya empezamos a tener problemillas, porque hay dos vicepresidentes que si bien están clasificados ordinalmente, tienen esferas de responsabilidad tan diferente que el orden parece más de protocolo y que realmente funcionan paralelamente.
La consecuencia es que habrá días en los que tendremos la tentación de que el número dos es María Teresa Fernández de la Vega y otros en los que es Pedro Solbes, dependiendo de los titulares. Incluso el Vicepresidente Solbes vio la competencia en su materia de la Oficina Económica del Presidente, con el ahora ministro Sebastián al frente (del que hay quien dice que él es verdadero número dos).
Pero dentro del Gobierno no hace falta tener una Vicepresidencia para ser el número dos o parecerlo. Ésta es la impresión que Pérez Rubalcaba ha cuando asumía sobre sí algunas de las cargas más pesadasdado durante buena parte del primer mandato de Zapatero, cuando asumía sobre sí algunas de las cargas más pesadas, delicadas y malqueridas del ejecutivo.
Si el asunto del número dos lo examinamos desde la perspectiva del PSOE, entonces está claro que este lugar lo ocupa Pepe Blanco, el recién elegido vicesecretario general. Pero, claro, en la vida interna de los partidos las cosas son más complicadas que una simple jerarquía y hay que tener en cuenta el paso de los dos territorios más importantes del PSOE, Andalucía y Cataluña, y la capacidad que tienen sus respectivos dirigentes para dictar o condicionar determinadas decisiones.
Finalmente tenemos un tercer escenario. El grupo parlamentario que sostiene al Gobierno y que preside, aunque no ejerza de tal, el Presidente Zapatero. El segundo del grupo parlamentario es el ex ministro José Antonio Alonso y él es el encargado primario de llevar las negociaciones con los otros grupos parlamentarios para conseguir la aprobación de las leyes que el Gobierno lleva a las Cortes.
La conclusión, muy por encima, es que Zapatero tiene muchos números dos y que en ocasiones compiten por tener un lugar bajo el sol. Todo esto sin hablar de la nube de asesores que puede haber en el Gabinete de Presidencia o de los que tienen hilo directo con La Moncloa.
Esta pluralidad de “segundones” es un escenario magnífico para que el que está en primer lugar se mantenga, porque los segundones lucharán por mantenerse sobre los otros mientras que nadie se plantea dejar de ser el segundo para ascender.
El problema viene cuando hay que plantear una sucesión, ya que el número de los posibles recambios no será ni reducido y asimétricamente posicionados. Habrá una lucha despiadada que puede que se cierre en falso. Pero hay sucesiones que son sobrevenidas, es decir, que acontecen accidentalmente y que no se prevén ni de lejos, por lo que la carencia, en ese momento, de un sustituto claro y reconocido por todos puede ser casi una temeridad.
En los primeros tiempos de la Presidencia de Felipe González la línea sucesoria estaba clarísima y recaía plenamente y en todos los aspectos en Alfonso Guerra. Tras la dimisión de Guerra comenzó la división de los números dos en las esferas antes referidas y cuando llegó el momento de la sucesión hubo que improvisar hasta lo esperpéntico. Aznar heredó del segundo Felipe González la idea de que se presidía mejor sin tener un número dos, optando por el “dedazo” para su sucesión.







Hombre la número dos es Maria Teresa, además yo eso si lo veo claro, en su afán paritario y justo Zapatero pone de número dos a una mujer, espero que algún día, quizás en la próxima legislatura haya una número uno. Aún asi, no creo que ella le suceda. A mi me gusta María Teresa, es fuerte, implacable, inteligente y seria, pero no tiene el carisma que hace que la gente vote. Será cuestión de ver que pasa, pero seguro que mejor que Rajoy cualquiera.
Me parece curioso que esta reflexión surja a partir de un artículo sobre política americana, en la cual nunca podría darse el escenario que describes con respecto a Zapatero (por aquello de que el candidato nunca maneja -no directamente, al menos- el aparato del partido, y por aquello de que el Presidente nunca es miembro al mismo tiempo del legislativo, ni tiene opción de nombrar al portavoz… la estricta separación de poderes Legislativo / Ejecutivo, e Instituciones / Partido que se da en USA es un tema a reflexionar….)
Dicho eso, me extraña que critiques a Aznar por dejar puesto a dedo un sucesor, y que al mismo tiempo “critiques” que Zapatero no tenga un número dos claro, porque eso dificulta el proceso de sucesión. Al fin y al cabo, parece que lo que deseamos en nuestro fuero interno es que Zapatero “señale” a alguien ;-)
Mi teoría es, desde luego, que ninguno de los actuales “número 2″ se va a convertir en número 1, y que si Zapatero “señala” a alguien, será sencillamente visibilizando su confianza -a través de ascensos ministeriales u orgánicos- en valores en alza del Partido.
Ah. Y será(n) mujer(es). Y de la costa levantina… xDDD
Marcos Merino, la cosa es más complicada. Primero si a ZP se le pasa algo, no habría una clara sucesión eficaz, aunque fuera de forma interina. La segunda es que la mayoría de los “segundos” no tienen posibilidades de suceder con garantías y a lo poquito que apuntas maneras se le va a mandar al Parlamento Europeo
Hombre, Geógrafo, yo creo que manera interina, está clarísimo quién sucedería a Zapatero: Maritere. Es la sucesión natural -y con garantías- si ocurre algo a mitad de legislatura. Mientras, el Partido, con Pepiño al frente, podría preparar sin problemas Congresos o Primarias de cara a las siguientes elecciones.
Yo a Aguilar le veo de Vice de la sucesora de ZP. Pero es que para eso todavía queda ;-)
En el fútbol hay una cosa que suele dar buenos resultados: “cuidar la cantera”. En el PSOE no se está cuidando la cantera, antes bien se está sacando la chavales a resolver los compromisos más serios y solamente cierta inercia ganadora (que la crisis va a parar) ha conseguido que se mantengan.
La idea de que Pajín sea la sucesora me produce repeluco. Primero porque Pajín no ha ganado nada en política, es decir, unas elecciones, y viene de la una federación acostumbrada a perder. Segundo porque aún no le he visto ninguna virtud, nada que me diga que ella vale para el puesto que ahora ocupa. Tercero porque ser joven y mujer no es ningún mérito (de acuerdo con Leguina), porque lo primero pasa y lo segundo es fruto de un azar genético.
Primero, yo no he hablado (sólo) de Pajín. Que yo sepa, Cataluña es también costa levantina ;-)
De todas formas… no ha ganado elecciones, viene de una federación acostumbrada a perder…. coño, como Zapatero!
Tampoco estoy muy seguro de que haya una forma concreta de “cuidar la cantera”… o mejor dicho, una que no se haya hecho ya: el genial Vara ha sustituido al histórico Ibarra en Extremadura, una treinteañera entra en el Gobierno, mientras otra dirige la organización del Partido, el superprometedor -y tb joven- Oscar López le va a quitar el polvo a la federación castellanoleonesa, gente nueva -como Corredor- en el Gobierno…
No sé… yo creo que nos hemos puesto nerviosos con lo de Gordon Brown xDDDDD
Vayamos por parte:
1) Cierto que Chacón está en las quinielas, pero después de este verano no creo las cosas anden bien como para una líder que no sea del partido.
2) Vara vale, pero yo hablo a todos los nivel. Cuidar a la cantera no es poner a pipiolos en primera línea. Eso es desperdiciarla.
3) Zapatero tuvo menos votos que el resto de los candidatos juntos y ganó a Bono por poco. La circunstancia no es muy repetible.
4) De Óscar López ya hablaré otro día que le tengo muchas ganas.
1) Ahí te doy toda la razón. En el fondo, gran parte de la culpa de que no vaya a haber un presidente de España catalán y socialista en mucho tiempo es principalmente del PSC.
2) Vara y Corredor son pipiolos?
3) No veo por qué. Y aunque sea difícilmente repetible, acaso esas circunstancias previas que comparten ZP y Leire han provocado que el primero sea un mal líder?
4) A cuadros me dejas, compañero (porque interpreto que eso de “tenerle muchas ganas” va en sentido negativo). Yo sólo he hablado una vez con él -y me causó una muy grata impresión-, pero desde que anunció que se presentaba a la Sec. Gen. del PSCyL, todo lo que ha dicho y hecho me ha parecido genial.
Estaba claro que de todo el equipo ministerial de la anterior legislatura, era López Aguilar la persona con más capacidad, méritos y solvencia para ser el futurible sucesor de Zapatero. Haberlo nombrado ministro para esta legislatura, especialmente de una cartera potente como Exteriores, Interior o Defensa, hubiera despejado, desde mi punto de vista, toda duda. Pero no fue así, y lo han enviado lejos, a un puesto que puede ser muy bonito y muy interesante para una persona de la formación académica de Juan Fernando, pero alejado de la sucesión. Dado el gesto, lo más probable es que ni siquiera se produzca a final de legislatura.
Y ni María Teresa, ni Solbes ni Pepe Blanco, por muchos número 2 que sean, son los sucesores de Zapatero como candidatos a la presidencia del gobierno por el PSOE. A mí me da que el candidato o la candidata a la sucesión de Zapatero, en el poco probable escenario en que Zapatero adelanta (o no) las elecciones y decide no presentarse, está “agazapado” en algún gobierno autonómico, en alguna ejecutiva regional o, sencillamente, en el mismo Congreso de los Diputados, pero no entre los actuales ministros.
Y sobre Beatriz Corredor, yo sólo tengo buenas palabras. Una persona joven, con mucha capacidad intelectual, con una trayectoria profesional alejada al partido que le honra y con un perfil político en crecimiento. Pero, sobre todo lo demás, algo que deberían tener en cuenta todos los ministros y ministras de áreas “delicadas”: Discreta.
Una apreciación general antes de contestar: mi mención sobre la sucesión era accesoria al tema principal y únicamente quería manifestar uno de los inconvenientes de no tener un número dos claro. Evidentemente el fallo es mío.
Marcos,:
1) Para nada he dicho que Vara o Corredor lo sean. Pajín sí lo es. Además no ha hecho nada para ganarse la vida que no dependa de la política.
2) Hay quienes dicen que con el criterio de juventud y de inexperiencia se busca que, incluso viniendo mal dadas, sea difícil encontrar un recambio.
3) Sobre Óscar López y su forma de ir a Castilla y León hablaré en otra entrada.
José A.,: básicamente estoy de acuerdo con tu análisis y totalmente con la opinión acerca de Corredor.
¿López Aguilar? Estáis de broma. El responsable directo de la parálisis judicial (era Ministro del ramo por si hace falta recordarlo). ¿Modernizo la Justicia? A lo mejor es que no tenía a quien copiarle programas e ideas. El Valdano del Gobierno le llamaba yo: mucho hablar, poco hacer.
Algunas apreciaciones:
1) López Aguilar no fue ministro ni cuatro años. Los malos endémicos de la Justicia española no creo que sean justo atribuirselos a él.
2) Elaboró un gran proyecto de reforma judicial paralizado como otras cosas de la Justicia por falta de acuerdo.
3) No hagas de la anécdota una categoría y más cuando es culpa de otro.
1: Cierto. Estuvo 3 años. Lastima, porque seguro que en ese año que le faltó hubiese hecho todo lo que no hizo los anteriores.
2: ¿Dimitió? Porque si es como tu dices, su fracaso es aun mayor del que yo le adjudico. Aparte de tu mención ¿alguien más conoce de la existencia de tan importante plan? ¿Supo generar los recursos para implantarlo? ¿Ese plan preveía cosas tan básicas como la informatización de la Justicia? ¿También fue el PP quien le frenó conectar en red, como se hizo en Hacienda?
3: Si te parece una anécdota y la culpa es del árbitro o de la secretaria pues admitamos pulpo como animal de compañía. Tan solo un ejemplo: Biden –el de Obama- dimitió hace unos años de una campaña por algo igual. López Aguilar no. Como Valdano –cuando repetidamente alineaba indebidamente a más extranjeros- le echo la culpa a SUS colaboradores. A ver si va a ser que sus planes en el Ministerio tampoco eran suyos y alguien en La Moncloa lo sabía y los paró… Y el nombre lo dejo a vuestra imaginación, que tampoco es tan difícil de adivinar.
Estoy de acuerdo con Adrian Vogel en lo que dice de López Aguilar pero aún así lo prefiero a Bermejo.
No obstante, tb es cierto que no se les puede echar la culpa ni a uno ni a otro de males endémicos de la justicia española que vienen del franquismo y que no se solucionaron tanto por errores de los gobiernos socialistas como por la oposición de la derecha y el total incumplimiento de esta del “Pacto por la justicia” que hubo en la última legislatura del PP.
Adrian Vogel para contestarte hago mías las palabras de Manuell. Una cosa, que tú no conozcas la reforma procesal no quiere decir que no la conociesen otras personas ni que no existiese. Los que nos interesamos siempre por estos temas sí que tenemos los textos.
¿Y esos textos eran de Aguilar o de…? Digamos Alonso, por ejemplo. Que era el que iba a ser Ministro, hasta que Bono la lió. Y digo Alonso, aparte de lo anteriormente mencionado, porque lo prefiero a López Aguilar y a Bermejo juntos. Pero por favor, “los males endémicos” heredados del franquismo no pueden ser siempre la tabla de salvación. Ha gobernado UCD, el PSOE de Felipe ¡13 años!, 8 años de Aznar y ahora cinco de Zapatero. Hablo de cosas básicas, primarias. Como la informatización de la Justicia, que lleva al menos quince años de retraso.
Geógrafo Subjetivo no dudo de tu palabra, pero convendrás conmigo que decir que tienes unos textos, así sin más, no tiene mucha validez como prueba de su existencia.
Los textos los redactan un equipo dirigido por el ministro. Solamente los que no conocen estas cosas piensan que los ministros escriben las leyes.
Lo mismo un día escribo una entrada sobre la Justicia.
Te mando los archivos a tu cuenta de correo electrónico.
Mil gracias por los archivos. Y pienso que un post sobre la Justicia nos vendría muy bien.
P.D.: Aunque pienses que soy “tonto” –mi voto es igual al de un “listo”- y eso que se sumar cuantos años estuvo de Ministro, ya se que hay un equipo detrás. ¿Y a los equipos los elige el Ministro o también se los dan hechos? ¿Y no supervisa o dirige lo que se escribe? Si es así, que fácil es ser Ministro o Candidato. Ahora entiendo muchas cosas… En cualquier caso, si no lo sacó adelante, el fracaso es suyo. La culpa no va a ser siempre del empedrado.
No he pensado, en ningún momento, que seas tonto, sino simplemente te he dicho que en Justicia, como todo, una cosa es saber lo que se dice generalmente en los medios, y otra es saber del tema específicamente.
Los equipos los sueles elegir y dirigir el ministro.
El hecho de que la reforma no se pusiera en marcha totalmente, la Oficina sí está dando sus primeros pasos, se debe a que una ley no es simplemente un texto que se aprueba, sino que hay que conjugar muchos elementos y más en un sitio tan especial como la Justicia. Hablar de éxito o fracaso es simplificar demasiado.