La tremenda manifestación contra la inseguridad, que hace unos días recorría México DF, ha atraído la atención de muchos medios internacionales sobre este problema que ya ha desesperado a los mexicanos.
Lo peor de lo que los manifestante denunciaban no es el hecho de que la delincuencia es insoportable, sino que los instrumentos del Estado se han convertido en una nueva rama de la delincuencia. La policía está totalmente corrupta y nadie puede ni debe confiar en ésta.
Supongo que las autoridades mexicanas habrán anunciado medidas de reforma de la policía, mejoras salariales a los agentes y una organización más eficaz. No servirá de nada porque todo se pervertirá en el momento que toque la podredumbre policial mexicana.
Si el gobierno quiere hacer algo debería cortar por lo sano y comenzar las cosas de cero. Esto quiere decir que debería olvidarse de los cuerpos policiales actualmente existentes, crear un nueva institución policial en la que ningún miembro ni mando haya sido antes policía ni delincuente, que esté formado por asesores extranjeros y que el mando sea centralizado dentro del gobierno federal.







Quizás ya va siendo hora de que todo se rompa, durante años ha habido femicidios en la ciudad de Juarez y la policía mejicana siempre ha mirado para otro lado.
A lo mejor así, el resto del mundo reacciona.
La corrupción policial en México ha existido siempre y la protesta social ha tenido distintos picos en la historia, sobre todo a partir de la década de 1960, al menos en la ciudad de México.
Lo interesante.desde mi punto de vista, es la convocatoria y diusión mediática de esa marcha del pasado sábado, a raíz del secuestro y asesinato del hijo de un importante empresario. Tal hecho es lamentable, pero no se hace tanta propaganda por esa vía cuando se trata las marchas y reclamos de otros sectores de la pobación menos favorecidos económicamente, como los feminicidios en Cd.Juárez a los que hace alusión África, las violaciones a los derechos humanos de los indígenas, indígenas y obreros, o los asesinatos de periodistas y luchadores sociales.
Abundan casos de desaparecidos por razones políticas, de luchadores sociales “secuestrados” en cárceles con artimañas jurídicas que vuelven criminalizables las actividades de defensa de derechos . Basta notar que todavía hay manifestantes altermundistas presos en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, por protestar en la Cumbre Iberoamericana del año de 2005.
Por los derechos de los pobres no marcha mucha de esa gente de clase media y alta que desfiló por “Iluminemos México”, ni tampoco a las protestas en favor de los sectores populares les da cobertura la televisión mexicana duopolizada u otros medios controlados, en beneficio sólo de una élite de apenas veinte familias, más un gobierno que sólo responde a los intereses de éstos y desde luego, los Estados Unidos, así como corporativos transnacionales
Esta protesta puede tener este sesgo, pero lo importante es que la gente se ha echado a la calle masivamente. Lo importante no es que se manifestaran por todo lo que podrían haberlo hecho, sino que lo hicieron por algo por lo que lo debían hacer.