Resueltas las nominaciones a la Presidencia de los dos grandes partidos de los Estados Unidos, la legión de medios y de analistas han dirigido su atención durante semanas a la persona que cada uno de los candidatos podía elegir para ser su candidato a la Vicepresidencia. Tengo la impresión de que es más una obsesión de los analistas y de los periodistas que algo que verdadera importancia, ya que ellos mismos reconocen que desde 1960 la candidatura a la Vicepresidencia no es decisiva en la carrera a La Casa Blanca.
El primero en desvelar el nombre de su elegido ha sido el candidato demócrata, impelido porque la Convención de su partido sería la primera en celebrarse. El candidato republicano ha esperado el fin de la fiesta demócrata y las vísperas de la Convención republicana para elegir a la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como su compañera en las presidenciales de noviembre. Sobre esta elección se han hecho todo tipo de consideraciones en la blogosfera española que sigue la campaña americana: desde las más escépticas (Egócrata), a las más entusiastas (Antxon), como a las más eclécticas (Carlos).
De todo esto lo que más gracia me hace es el vídeo que puso Netoraton en el que la ya candidata a la Vicepresidencia afirmaba que desconocía las funciones del Vicepresidente de los Estados Unidos. Me hace gracia porque las funciones del vicepresidente son tan pocas que muchos han hecho de este cargo el objeto de sus pullas.
La verdad es que la gobernadora Palin tiene de poco qué enterarse y habiendo puesto un poco de atención ya lo habría sabido. El Vicepresidente tiene poquísima funciones constitucionales, más allá de presidir el Senado (aunque tiene sustituto), dirimir un empate en esta cámara y esperar a que el Presidente fallezca, dimite o sea declarado apartado del puesto por el procedimiento previsto para ocupar lo antes que posible su cargo. Algunas leyes le han dado determinadas funciones más preparando una sucesión que otra cosa. Para estas cosas recomiendo el extenso artículo de la Wikipedia y, para los más frikis, una web dedicada únicamente a los vices.
La Vicepresidencia y su peso político dependen de la persona que la ostente, la relación que mantenga con el Presidente, así como lo que haya aportado a la elección del Presidente (los equilibrios y la tragedia de ser “vice”).
En España quisieron montar algo parecido con las especulaciones sobre las personas que acompañarán a los candidatos me recuerdan a las tontas obsesiones sobre quién sería el número dos de la candidatura por Madrid del PSOE y del PP en las anteriores y pasadas Elecciones Generales. ¿Alguien me podría decir quién es el verdadero número dos de Zapatero? (lo dejo para otra entrada).







Hola, Geográfo,
Te escribo, simplemente, para darte la enhorabuena por el blog. Llevo dando vueltas por aquí ya un tiempo y me gusta el tono que empleas. Coincido contigo en algunas ideas y descripo en muchas otras, pero tratas los asuntos con una elegancia poco frecuente.
Disto mucho del socialismo, aunque estoy convencido de que entre distintas maneras de entender la política, la sociedad y, en definitiva, la vida misma, caben el entendimiento en ciertos puntos y, por encima de todo, el respeto por el otro.
Por cierto, si quieres pasarte por El Mentidero, tienes las puertas abiertas.
Saludos.
Es Miguel Sebastián. Lo siento por chafarte la entrada…
ManuTC, Gracias por dejar tu idea, sin duda la utilizaré.
Cayo, ya me he pasado. Espero comentar en breve.
[...] finalizar tenéis el juramento como Vicepresidente de Joe Biden, que uno tiene debilidad por los segundones y además cierta tendencia a querer dármelas de [...]