A través del “Diario de Sevilla” me he enterado que el Partido Popular de Andalucía, por boca de su líder Javier Arenas, ha propuesto un decálogo de medidas para afrontar la crisis económica desde la Comunidad Autónoma.
Dado que la política nacional está de lo más aburrida (paso de entrar en el juego de la financiación y del enfrentamiento cainita) y dado que por una vez la política andaluza nos brinda una joya semejante, quiero hacer un somero examen y análisis crítico de las medidas que los populares han anunciado.
Lo primero que quiero señalar es que este decálogo está un tanto forzado para ser tal, ya que normalmente las medidas de la misma naturaleza suelen agruparse bajo el mismo punto y aquí nos encontrados tres de carácter netamente administrativas con su punto correspondiente.
Vayamos ahora viendo cada una de las medidas:
1) Congelación de los sueldos de altos cargos y cargos de confianza de la Administración autonómica.
Esta medida no tiene demasiada efectividad, pero hay que ponerla cuando se habla de austeridad. Es un poco de maquillaje político, pero en sí misma no está mal aunque es irrelevante en términos económicos, excepto si tienes cien mil tipos en estos cargos.
2) Impulsar de un Pacto por la Competitividad y el Empleo y puesta en marcha un Plan Sectorial de Competitividad, por valor de 80 millones de euros, con el fin de apoyar y dinamizar sectores emergentes (energías renovables, empresas sociosanitarias, empresas de bases tecnológica, etc) y sectores consolidados (mármol, madera, metal, comercio, etc).
Además el PP andaluz propone formular un paquete de medidas en materia de empleo como:
-Apoyo a la contratación estable y el trabajo a tiempo parcial indefinido para conciliar la vida familiar y laboral, la formación profesional a desempleadas y reforzar la formación continúa y el reciclaje profesional.
-Ampliación de las políticas activas de empleo.
-Ley Integral contra la Siniestralidad Laboral y un Plan de choque contra los Accidentes Laborales.
Lo de pactar siempre queda bien y el Plan consecuencia del pacto sería estupendo si hubiera algún criterio para priorizar el gasto de los 80 millones de euros. No hay criterio desde el momento que se quiere incluir dentro tanto a los sectores emergentes como a los consolidados, es decir, a todos los sectores independientemente de que tengan un mayor potencial competitivo y creador de empleo o que no lo tengan. Esto tiene pinta de ser un plan de subsidios y subvenciones encubiertas.
Sobre las medidas laborales solamente tengo que decir que vale, pero que son medidas que puedes encontrar en todos sitios, pues lo contrario sería decir que se quiere que haya accidentes laborales y que la gente no se recicle. Los del PP andaluz no son muy brillantes, pero tampoco son tan tontos.
3) Creación un Fondo Compensatorio de Hipotecas con una aportación inicial de 125 millones de euros para atender los desequilibrios provocados por la crisis y paliar las situaciones de riesgo patrimonial de muchas familias andaluzas. Asimismo, el gobierno andaluz avalará ante las entidades crediticias a aquellos andaluces que soliciten préstamos para comprar una vivienda de protección oficial.
Esta medida lo que quiere es destinar 125 millones de euros a aquellos que se metieron en una hipoteca que no podían pagar o que se compraron una casa para especular y ahora, con la subida de tipos que todos sabíamos que iba a llegar antes o después, se ven muy apurados.
La consecuencia es que con mis impuestos se pagan las veleidades en materia de vivienda de los que hicieron lo que no tenían que hacer y yo que soy previsor y decidí que no pagaba una millonada por un pisito normal, no sólo no tengo piso en propiedad, sino que le tengo que pagar el suyo a los que no son previsores. Toma refuerzo a la responsabilidad personal y familiar.
Delirante me parece el aval para la compra de VPO. Ya la responsabilidad del pago se nos transfiere a todos y sube la carga financiera de la Comunidad Autónoma. Las entidades bancarias podrán seguir dedicándose a la “hipoteca-basura” porque la Junta pagará si la cosa va mal.
4) Reducción de 15 a 11 el número de Consejerías, lo que supondría un ahorro medio anual de 210 millones de euros.
Confieso que esta medida es mi favorita. Los populares se han fijado en cuatro consejerías y van y nos cuentan que eliminando la consejería desaparece del presupuesto todo lo que va bajo su nombre. Nada más falso. Supongamos que eliminamos la Consejería de Salud, pero no por ello la Junta podría dejar de pagar al personal sanitario, manteniendo y construyendo edificios, comprando equipamiento y medicamentos, etc. Esto es una cosmética, pero muy mal calculada.
5) Reducción en un 50% los Altos cargos de la Junta de Andalucía, lo que equivaldría a pasar de 198 a 99 altos cargos. En esta propuesta se incluye la reducción de los delegados provinciales de 110 a 56. La aplicación de esta medida supondría un ahorro medio de casi 8,5 millones de euros anuales.
Para esta medida doy por reproducido en el punto 1, con el matiz de que al menos se cuantifica el ahorro. Señalo nuevamente que las medidas 1, 4 y 5 podían haber sido una misma, pero entonces el decálogo no salía y no es que precisamente anduviesen los populares andaluces sobrados de ideas.
6º) Rebaja real y efectiva de impuestos en Andalucía que alivie la factura fiscal de las familias y active la economía y el empleo:
- Deducción del IRPF de 500 euros para el fomento del autoempleo para jóvenes, parados mayores de 45 años, discapacitados, colectivos con dificultades de inserción laboral, y mujeres.
- Deducción del IRPF de 400 euros por cada hijo mayor de 3 años y menor de cinco para las mujeres trabajadoras.
- Reducción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, con determinados requisitos de renta y de valor del inmueble:
Tipo reducido del 3% para contribuyentes discapacitados con un grado de minusvalía igual o superior al 33 por 100.
Tipo reducido del 3’5% para familias numerosas.
Tipo reducido del 3’5% para las viudas, mujeres con cargas familiares y víctimas de violencia de género.
- Supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones entre padres e hijos, que facilitaría la transmisión de empresas y negocios familiares sin tributación añadida.
La primera parte me gusta bastante, pero de todas maneras me deja con una inquietud: como se puede hablar de aliviar la factura social y las deducciones son sólo para grupos muy determinados y algunos que no tributan normalmente como son los jóvenes en búsqueda de empleo, que son los tienen más posibilidades de autoemplearse. Lo del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados me parece un simple adorno y que no va incentivar nada.
Todo lo anterior, esas deducciones sociales, viene a ocultar lo que realmente quieren, que es cargarse de la tributación en las sucesiones y las donaciones intrafamiliares.
La consecuencia es nuevamente terrible: si se quita impuesto el dinero hay que sacarlo de algún sitio (a mí no me contemplan en ninguno), de forma que o bien se suben los impuestos a los demás o bien se recorta el gasto.
Es decir para que un chico o una chica herede sin pagar impuestos el negocio familiar, sin tener que esforzarse por establecer uno propio ni buscarse un empleo por cuenta ajena, yo o tengo que pagar más impuestos o ver recortados los servicios de los que me puedo servir. Además el coste de este medida en bajada de la recaudación no está cuantificada, por lo que es difícilmente evaluable.
7) Transferencia a los ayuntamientos de un fondo para atender las urgencias sociales de los ciudadanos, por valor de 35 millones de euros. El objetivo de esta medida es dar respuesta inmediata, a través de los ayuntamientos, a las necesidades más urgentes que plantean muchas familias andaluzas.
Teniendo en cuenta la situación de asfixia financiera que padecen los ayuntamientos y de la que la Junta de Andalucía es en gran mediad su responsable directo, se trata de procurarles un fondo para ayudas directas por necesidades acuciantes de sus ciudadanos.
Esta medida es bastante farragosa y normalmente lo farragoso es un mecanismo para decir algo sin llegar a decirlo del todo. Un fondo para que los ayuntamientos atiendan urgencia sociales de los ciudadanos, pero sólo de 35 millones, me parece que es crear una partida para que los alcaldes hagan donativos a los que van a sus despachos pidiéndoles de todo. Yo, eso no lo comparto.
8) Reordenación del Sector Público andaluz, con criterios de calidad y eficiencia y con el objeto de paliar el alto coste que tiene en la actualidad para el presupuesto de la comunidad autónoma.
Vale, de acuerdo, pero además de hablar de calidad y de eficiencia, cosa con la que nadie sensato puede estar en desacuerdo: ¿en qué consiste la reordenación? ¿qué quieren privatizar?
9) Plan de Austeridad en el gasto corriente de la Administración autonómica y reducción a la mitad de la publicidad institucional de la Junta de Andalucía.
Sobre la reducción del gasto corriente, estamos de acuerdo, pero no puedo olvidarme de que Aznar dijo algo parecido en 1996 y el gasto corriente no hizo sino aumentar. Si eliminase el señor Arenas la mitad de la publicidad institucional y la mitad que dejase no fuera propagandística, sino informativa, yo le levantaría un monumento y todo.
10) Creación en el Parlamento de Andalucía de una Comisión Especial de Seguimiento y Control de la Inversiones de la Junta de Andalucía, cuyo cometido sería velar por la ejecución de los presupuestos aprobados por el Parlamento andaluz.
En la política hay un dicho que dice que si quieres que algo no salga, crea una comisión. A mí me suena a esto, buenas intenciones pero sin ganas de materializarlo. Los instrumentos tanto parlamentarios como administrativos los hay, sólo queda tener la suficiente voluntad política como para dar la información de forma clara, responder a lo que se pregunta y no refugiarse en la entrega de miles de hojas de información contable que necesitan un trabajo portentoso de estudio.
He ido señalando qué está cuantificado y qué no. Lo que me deja sorprendido es que las medidas cuantificadas implican más gasto (240 millones) que ahorro (218.5 millones). Vaya ejercicio de austeridad proponen esta gente.




Lo de siempre,reducir impuestos,con su correspondiente demagogia.
Medidas absurdas, como tantas otra que ha propuesto el PP en estos tiempos. Parece que desde que el gran “empresario” y gurú de las finanzas Pizarro dijo aquello de “eliminar el Ministerio de Vivienda” en el debate que hizo que todas sus aspiraciones en el PP fueran desmantaladas por meses, todos se apuntan al carro de la eliminación de consejerías, sin concretar nunca qué hacer con todos los niveles administrativos prestadores de servicios que están bajo los consejeros autonómicos.
Al hilo de la citada reducción de Consejerías, me ha dado por echar un vistazo a las comunidades autónomas gobernadas por el PP: La Generalitat Valenciana tiene 14 Consejerías (a sólo una de distancia con el ejecutivo de Chaves), la Región de Murcia tiene 12, Madrid otras 12 (tras haber eliminado algunas, por supuestamente los mismos motivos), y lo mismo en Navarra. Todas por encima de las que pretenden tenga la Junta de Andalucía.
Frente a ello, Extremadura cuenta con 10, Aragón con 11, Asturias con otras 10, Cantabria otras tantas y Galicia 12, por poner ejemplos de diferentes CCAA. Si la austeridad se midiera de esa forma…
“La consecuencia es nuevamente terrible: si se quita impuesto el dinero hay que sacarlo de algún sitio (a mí no me contemplan en ninguno), de forma que o bien se suben los impuestos a los demás o bien se recorta el gasto.”
Es increíble como olvidamos algo que en tiempos de crisis utilizan las economías europeas como Francia, Alemania o las nórdicas: endeudarse, para desendeudarse después en tiempo de vacas gordas.
Hay gente que se queja que no hay liberales en España. Lo que no hay son economistas socialdemócratas. Leñe que el keynesianismo no está tan mal (sobretodo cuando en tiempos de crisis todo el mundo lo reclama).
Jose R, acepto la posibilidad del endeudamiento, pero en este contexto estaba comentando las medidas propuestas por el PP-A.
Siguiendo lo que tú mismo has escrito sobre el endeudamiento, no todo endeudamiento vale y ya que incurrimos en él que sea en cosas que dejen capital en la sociedad y no meramente gasto.
Si me dicen que vamos a incurrir en endeudamiento para cerrar todos los centros de salud con más treinta años y abrir otros nuevos, puede que esté de acuerdo, pero no para que no pague impuestos alguien que va a heredar el impuesto familiar, cuando el “mínimo exento” es de 175.000, ellos quieren ampliarlo y amplicarlo a los negocios “inter vivos”, con lo que se sube el gasto para mantener la misma actividad, ya que se pagaría pensión de la SS y la actividad de la empresa donada sería la misma que antes de la donación.
Yo he alucinado con lo de los avales a los compradores de VPO, ahora que tengo pagada mi vivienda, a pulmón, se la tendría que pagar al especulador inversionista que me quiere vender otra, y no paga al banco o caja de ahorros que le dio un préstamo hipotecario por el 120% (real, no nominal) del precio de la otra casa, ….a través de mis impuestos. Y lo mismo ni él los paga, inventándose empresas fantasmas para atribuirle su patrimonio, o debe, como decimos por aquí, “hasta de callarse”. De las otras medidas, más de lo mismo, algunas serían buenas en cualquier momento, no en los de crisis, pero otras, ni cuando gobernaron las aplicaron.¡ A buanas horas, mangas verdes!
Hola. En respuesta al texto de:
“La consecuencia es nuevamente terrible: si se quita impuesto el dinero hay que sacarlo de algún sitio (a mí no me contemplan en ninguno), de forma que o bien se suben los impuestos a los demás o bien se recorta el gasto.
Es decir para que un chico o una chica herede sin pagar impuestos el negocio familiar, sin tener que esforzarse por establecer uno propio ni buscarse un empleo por cuenta ajena, yo o tengo que pagar más impuestos o ver recortados los servicios de los que me puedo servir”.
Me parece totalmente injusto que el hecho de heredar algo de tus padres sea objeto de gravamen, pues ese patrimonio ya en su día pagó todo lo que tuvo que pagar cuando se constituyó. Si hay personas que quieren currar más para ahorrar y dejarle seguridad a sus hijos, como la hormiga, ¿por qué ha de dejárselo a la cigarra (los que viven subsidiados sin esforzarse) en lugar de a sus hijos? Si muchos se han acostumbrado a vivir con unos servicios por los que no pagaban (porque los pagaban los que reciben herencia de sus padres), deberían empezar a acostumbrarse a pagar también por ellos!
Ángeles, en este tema reconozco que estoy siempre en franca minoría, pero el pequeño liberal que llevo dentro no deja de salir.
El tema no es que el padre se lo haya currado, sino que somos individuos y que cada cual se lo tiene que currar. La herencia desincetiva el trabajo y hace que el mercado sea menos accesible.
¡¡¡Viva tú!!!
¡¡¡Por fin alguien explica algo de política económica y se le entiende!!!
Las medidas propuestas para Andalucía deberían adaptarse de manera más apropiada a la estructura productiva de la región y ser un poco menos indefinidas.
Lo digo porque la supuesta cuantificación de los efectos, como bien aclaras, no resultaría tal. Para muestra lo de reducir el número de Consejerías, por ejemplo.
Además, si el PP de Castilla y León se entera de las medidas que propone el PP andaluz piden la cabeza de Arenas en una bandeja. Aquí no es que las consejerías sean muchas, es que además las competencias se solapan y hay legiones de funcionarios trabajando en los mismos asuntos (ejemplo: tramo educativo de 0 a 3 años entre Educación y Familia).
La parte de las tributaciones se han puesto en marcha de forma aislada sin formar parte de ningún plan y los efectos de, por ejemplo la tributación de Patrimonio y demás, sólo ha servido para que las grandes herencias se transmitan sin tributar un ochavo.
Otra cosa son los gastos de protocolo que contemplan los presupùestos; pero son la parte mínima del dinero pública que se va por los desagües de las inauguraciones (hasta 4 para un mismo hospital en Valladolid capital).
Otra cosa serían las medidas de fomento de las localizaciones que si se quiere que tengan efecto en el conjunto de la región se deberían auditar cada cierto tiempo, porque su efecto (inmediato y acumulado) no se puede ver hasta pasado un periodo digamos razonable de unos 3 a 5 años. Esta cuestión se trata en todos los debates y parece razonable; pero puede ocurrir también que la mera ayuda a fondo perdido se transforme en una costumbre indeseada del “me quedo mientras me sigas pagando”.
Es el caso de empresas señeras de castilla y León.
Como todas las medidas que se puedan plantear, absolutamente todas tienen que tener su estudio presupuestario previo.
Si no, no dejan de ser humo.
Como las del PP andaluz