Cuando yo estudiaba en Madrid, escuché en el metro una de las mejores quejas que nunca mis oídos han registrado. Salía de la estación “Barrio del Pilar” y una chica algo mayor que yo (debía tener unos treinta y yo era un niñato de veintitantos) iba tranquilamente unos pasos por delante de mí.
Ya en la calle, ella se echa a un lado y se va hacia un chico que era evidente que estaba esperando. Debía ser su novio. Ella le besó en la mejilla y él no se pudo reprimir. Le dijo: “desde que estamos juntos mi vida se ha convertido en esperarte”.
Es muy difícil esperar. Siempre tengo la incertidumbre de si la espera es para ser concluida o si se podría alargar indefinidamente. Lo que más me cuesta en el mundo es esperar, porque puede que lo haya hecho demasiado. Unas veces he esperado la consecución de ideales tan absolutos como imposibles, otras veces a personas y a sus circunstancias y otras no sé bien a qué o a quién, pero ahí he estado yo, esperando. Cuando se espera se mata el tiempo, y matando el tiempo se mata la existencia, que no es otra cosa que tiempo vivido, y no tiempo matado
He llegado un tiempo en el que la espera se me ha hecho insoportable. Me he unido al cuerpo de los que se hacen esperar porque el miedo a ser el que espera se me impone. Perdonad mi impuntualidad.







El coste de la espera es proporcional a lo que se espere.
Estoy de acuerdo contigo en el “valor tiempo”, ese bien intangíble que es carísimo y que no todo el mundo sabe valorar.
Un saludo.
PEDRO PEDREIRO
Pedro pedreiro penseiro
esperando o trem
Manhã parece, carece de esperar também
Para o bem de quem tem bem de quem não tem vintém
Pedro pedreiro fica assim pensando
Assim pensando o tempo passa
e a gente vai ficando prá trás
Esperando, esperando, esperando, esperando o sol
Esperando o trem, esperando aumento
desde o ano passado para o mês que vem
Pedro pedreiro espera o carnaval
E a sorte grande do bilhete pela federal todo mês
Esperando, esperando, esperando, esperando o sol
Esperando o trem, esperando aumento para o mês que vem
Esperando a festa, esperando a sorte
E a mulher de Pedro está esperando um filho
prá esperar também
Pedro pedreiro está esperando a morte
Ou esperando o dia de voltar pro Norte
Pedro não sabe mas talvez no fundo
espere alguma coisa mais linda que o mundo
Maior do que o mar, mas prá que sonhar
se dá o desespero de esperar demais
Pedro pedreiro quer voltar atrás,
quer ser pedreiro pobre e nada mais, sem ficar
Esperando, esperando, esperando, esperando o sol
Esperando o trem, esperando aumento para o mês que vem
Esperando um filho prá esperar também
Esperando a festa, esperando a sorte,
esperando a morte, esperando o Norte
Esperando o dia de esperar ninguém,
esperando enfim, nada mais além
Que a esperança aflita, bendita,
infinita do apito de um trem
Pedro pedreiro pedreiro esperando
Pedro pedreiro pedreiro esperando
Pedro pedreiro pedreiro esperando o trem
Que já vem, que já vem, que já vem, que já vem…
Chico Buarque de Hollanda
Me ha encantado este pequeño artículo ;-)
Un saludo.