El gobierno italiano ha propuesto crear una base de datos europea, dactilar y genética, para registrar a todos los niños gitanos que vivan en campamentos nómadas. El ministro italiano de Asuntos Exteriores ha defendido esta propuesta manteniendo que sin una identidad es difícil proteger a los niños de los riesgos a los que se ven expuestos.
Ya habrá quien se haya indignado sobremanera con esta idea del gobierno italiano, pero sinceramente he de decir que no me parece mala idea, antes bien creo que se queda corta al restringirse, al menos según la noticia, únicamente a los menores gitanos.
Un niño que no consta en ningún archivo público es un niño que sencillamente no existe. Incluso su desaparición pasaría totalmente desapercibida a los ojos del Estado. Es obligación del Estado que esto no suceda y esta propuesta está en la línea del cumplimiento de las obligaciones que los Estados asumen de protección de los derechos humanos.
Contra lo que alguno pueda pensar esta medida no es lesiva a los derechos humanos del menor, antes bien, es una medida que busca identificar e individualizar al titular de esos derechos para poder protegerlos. No en vano, la Convención de Derechos del Niño, arranca su catálogo de derechos (artículo 7.1) diciendo que “el niño será inscripto inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos”.
Esta medida debería extenderse a todos los niños que nazcan en Europa y así se evita el tufillo que puede dar el hecho de que sólo se aplique a una sola etnia, porque si algo es positivo es positivo para todos.






Si, parece que cuando entra en juego el término “gitano” (y no son ellos los que lo emplean) saltan todas las alarmas y se oye gritar ¡Racismo!.
Me parece interesante tu reflexión. Conozco casos, concretamente de gitanos rumanos (muy numerosos en mi ciudad y en otras próximas) donde ese desamparo, que denuncias, ocurre. Los niños son escolarizados para poder tener acceso a las ayudas sociales, pero casi inmediatamente dejan de asistir al colegio, “se esfuman”, (lo más probable es que los dediquen a la mendicidad, mucho más ventajosa). Y también hay casos donde “aparecen” niños que nadie sabe de quien son en determinados asentamientos o viviendas hacinadas. Es imposible que los servicios sociales puedan hacerles seguimiento de sus casos, más aún cuando su modo de vida sigue siendo nómada.
Se debería estudiar esto sin prejuicios, ni visceralidad.
De niños gitanos…¿porqué exactamente? Si el problema es de tener identificados a menores en situaciones de chabolismo, debería hacerse un censo de menores que viven en chabolas, no estrictamente de “gitanos”.
La idea podría ser buena si se enfoca a que el registro se centre en la situación del niño (el chabolismo), pero deja de serlo si se centra en la etnia (ser gitano).
¿O no hacemos registro de niños en chabolas si no son gitanos? A eso me refiero.
Precisamente esto mismo quería decir con mi último párrafo aunque prefieriendo que se haga con todos los niños. La medida me parece buena y por serlo todos los niños deberían ser merecedores de ella.
Buena y necesaria reflexión. Históricamente tenemos antecedentes, en Europa y en el resto del mundo, de acciones supuestamente benevolentes contra minorías que “hay que proteger y nadie piense que es que sobran”.
La Alemania nazi en la solución final diseñada en varias etapas, la primera era identificar el problema y marcarlo, haciéndolo visible para toda la sociedad. Luego, ya se sabe, pasito a pasito…..
Un fuerte abrazo desde Barcelona!
David, durante estos días he estado asistiendo a un seminario de Derechos Humanos en Marruecos. Allí se ha señalado por activa y por pasiva que el gobierno marroquí, al no hacer efectivo el derecho a la inscripción, facilita el tráfico y el uso de niños con los fines más siniestros, porque esos niños sencillamente no existen.
Sí creo que la propuesta italiana tiene un tufillo feo, pero es solventable, haciendo extensible esta obligación a todos los niños y niñas nacidos en la UE.
Una cosa es el propósiti de que no quede un solo niño indocumentado y otra muy distinta es que la ETNIA (qué será la ‘etnia’) sea un dato remarcable. Ahí es donde reside lo impresentable de la medida.
El III Reich, La Sudáfrica del Apartheid e Israel son ejemplos de Estados que han considerado y consideran la ‘etnia’ como un hecho de especial relevancia.
Insisto en lo que ya he dicho antes, una buena idea si es para todos.
Pero NO es para todos, lo cual lo convierte en una idea pésima. El Parlamento Europeo así lo ha entendido, incluido Sarkozy por cierto… No así los populares.
Un gobierno como el que hay actualmente en Italia que mira para otra parte ante la quema de poblados gitanos, que criminaliza a la población inmigrante en un país en el que no hay ninguna delincuencia que limpiar ni nada (vease Sicilia, la Camorra, la mafia, etc) y que llega al poder a base de lavar el cerebro a la gente a través de mamachichos, no es fiable a la hora de elaborar ningún censo.
Igual de grave es, también, que Europa esté mirando para otra parte.
Las propuestas son modificables.
Confieso que yo también entendí la propuesta italiana como algo negativo y degradante. Seguramente por los sucesos anteriores de la quema de campamentos y sobre todo por el prejuicio inevitable al pensar en cualquier medida que venga del gobierno de Berlusconi. Sin embargo, creo que tienes razón al decir que no tener a un niño registrado es negar su existencia y permitir que corra el riesgo de sufrir cualquier atropello porque, si de algo estamos desgraciadamente seguros, es de que siempre que hay alguien vulnerable, hay también alguien dispuesto a aprovecharse. Claro que eso de calificarlos dentro de una “etnia” es lo que recuerda el triste capítulo de los judíos con la estrella amarilla o los propios gitanos que también sufrieron el racismo criminal de los nazis. No sé, me habéis creado una seria duda entre unos y otros. Porque si bien es cierto que detesto cualquier tipo de apartheid, también es cierto que cuando veo a las gitanas rumanas pidiendo limosna con niños en sus brazos, se me ponen los pelos de punta al pensar qué será de esos niños. De hecho, de un tiempo a esta parte cada vez que me encuentro con una llamo a la guardia urbana porque me aseguran de que los llevan a centros de acogida, espero no estar colaborando en el encarcelamiento de los gitanos en campos de concentración. Mi intención es ayudar a luchar contra los mafiosos que utilizan a esas mujeres y niños, pero no sé si lo que hago está bien o está mal. Si tuviera poder para eso, quizás me las llevaría a casa, las liberaría y les daría una oportunidad de sobrevivir con dignidad, pero no tengo nada que ofrecer, solo mi indignación porque todo esto siga pasando. Claro que mi indignación no da de comer a nadie. ¿Alguien me puede explicar qué podríamos hacer para solucionar todo esto?
El gobierno italiano ha decidido modificar la propuesta en el sentido que ya indicábamos, haciendo los registros obligatorios para todos. Una buena noticia:
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080717/53502468447.html