El Congreso Federal del PSOE ya ha pasado con mucho, su ecuador. Zapatero ha sido reelegido secretario general con el 98.53% de los votos de los delegados. La gran novedad viene por el hecho de que Pepe Blanco asciende a la Vicesecretaría General y que Leyre Patín será la nueva secretaria de Organización.
Según dicen por los mentideros, esta noche será larga, porque toca negociar la nueva Comisión Ejecutiva Federal y todas las federaciones regionales intentarán tener el mayor peso posible. En todo caso ha quedado claro que el secretario general es quien nombra a las principales figuras de su ejecutiva.
Yo tengo la duda, que puede resolverse mañana, sobre cuáles serán las funciones de Blanco y cuáles las de Pajín. Los puestos de “vice” nacen vacíos y en el mejor de los casos son sucesores, lo cual no se produce en este caso. Los puestos de “vice” solamente se llenan de contenido a través de delegación o de avocación de funciones.
En el caso de Blanco, que ha ejercido cotidianamente las funciones de Zapatero desde que fue elegido Presidente, es difícil concebir qué puede conseguir por delegación. Solamente queda la avocación, es decir, dejar a la Secretaría de Organización con menos funciones, de forma que esta secretaría angular se transformaría en una especie de adjuntía al vicesecretario general.
Esta situación no es nueva en el seno del PSOE, pues el anterior vicesecretario general que hubo, Alfonso Guerra, se hizo cargo de la marcha cotidiana del partido mientras Felipe González fue Presidente del Gobierno. Todo lo dicho hasta ahora está pendiente de la estructura que se pueda ver cuando se presente la nueva Comisión Ejecutiva Federal, pero a estas horas no está claro el papel de Pajín, ya que alguien que asciende verticalmente y se convierte en el número dos es complicado que ceda cuotas significativas de poder.







A mí me parece también extraño este resurgir de la vicesecretaría general. Y Leire Pajín en organización es desconcertante, salvo que no tenga demasiada autonomía. Esta mujer sonó mucho cuando salió elegida la diputada más joven y, sin embargo, su paso por la Administración ha sido más que gris. ¿Tener los resortes internos del partido en su mano?. No me cuadra. Y Pepe Blanco, como sustituto tras ZP, no sé. Lo de Alonso, sacarse el carnet ahora en el Congreso, sonaba a operación de imagen. Pero ha sido un fiasco. Este hombre, que ha pasado por dos ministerios y ahora es portavoz, sin quitarle facultades y capacidad, no arranca entusiasmo. Parece que está en algo por la amistad personal con Zapatero. Y el cambio de “denominaciones” con Pajín y Blanco (tan cuestionado en los medios) suena a lo mismo. En fin, vermos lo que pasa con el resto de la ejecutiva.
Al parecer, Blanco controlará la portavocía y las campañas electorales, mientras Pajín se queda con el aparato en lo tocante a censos, asambleas, etc. Es decir, lo conflictivo. Sólo si Pajín, que tiene mucho verbo, comienza a hablar demasiado podría haber problemas… También los habrá si Blanco pretende quitar y poner secretarios generales, cosa que no creo que haga, porque al parecer ha acabado harto de lidiar con federaciones tenidas por conflictivas como la madrileña y la valenciana.
En mi opinión, ZP ha realizado una jugada maestra, y además deslegitimando el discurso sobre la juventud de Pajín con el argumento (cierto) de que Felipe González fue aún más joven secretario general.
Esas divisiones son válidas sobre el papel. Es difícil de encargarse de campañas sin meterse en las cosas de las federaciones y sus secretarios. Pienso que, aunque formalmente haya cargos diferentes, blanco seguirá con lo mismo (algo descargado de burocracia) y que Pajín hará el papel que desempeñaba Óscar López aunque con un cargo propio y no como adjunta, lo cual tiene su importancia.