Es la tarde del primer día del Congreso Federal del PSOE. El momento más importante, ha sido la intervención del Secretario General y Presidente del Gobierno para defender el informe de gestión de la Ejecutiva saliente.
El discurso de Zapatero ha sido de estilo clásico, es decir, ha insistido en los momentos más estelares de la pasada legislatura y en los logros fundamentales del primer gobierno que él presidió, insistiendo especialmente en los derechos, el diálogo como condición de convivencia democrática y la cultura de paz.
Ni formal ni materialmente el discurso ha aportado cosas sustanciales. Esto es natural, lógico e incluso deseable, cuando nos encontramos en un Congreso que se celebra sólo cuatro meses después de las elecciones generales, en las cuales el compromiso con los ciudadanos ha sido marcado a través del Programa Electoral.
Ello no quiere decir que no se hable de asuntos novedosos, como los que ya referencié esta mañana, así como la posibilidad de que se debata el apoyo del PSOE a la ampliación de la despenalización del aborto al llamado “cuarto supuesto”.
Me sigue llamando la atención dos cosas menores. Lo vivo que están los pasillos independientemente de lo que pase en el Plenario del Congreso y que las múltiples pantallas instaladas en el exterior del Auditórium (sede del Plenario) no estén dando el sonido, sino un subtítulo, que no permite escuchar y hacer otras cosas a la vez.
No sería justo decir que el ambiente sea festivo, pero sí es alegre. La victoria del 9 de marzo ha hecho que el PSOE pueda seguir dirigiendo España por cuatro años más, pero todos parecen ser conscientes (y se ha hecho alusión en algunas intervenciones) a que no va a ser una legislatura fácil, ya que el PP pronto comenzará con sus ataques, el gobierno tiene un respaldo minoritario dentro del Congreso y todavía no se han llegado a acuerdos que garanticen que los asuntos más importantes quedan la vía expedita.
Fernández Vara, Presidente del Congreso, sí ha aludido a los próximos compromisos electorales, Galicia y Euskadi, pero de lo que ambos pueden significar para nuestro escenario político hablaré en la próxima entrada.







El cuarto supuesto es un error, desde mi punto de vista, que defendió el PSOE hasta el programa electoral de 2004. no solucionaremos el problema hasta que no tengamos una ley de plazos y que además desplace de la no punibilidad a la no tipicidad el aborto consentido legalmente.
Eliminar el tipo penal es poco factible por una sola razón: alguien puede producir un aborto contra la voluntad de la gestante. Si no hay tipo penal, se puede provocar abortos y no ser penados pese a que sean contra la voluntad de la gestante. La despenalización es la técnica jurídica más adecuada.
No hablaba de eso, Manolo. Actualmente la mujer que aborta consentidamente en los supuestos legales vigentes realiza un hecho típico penalmente, antijurídico y culpable. Simplemente se dice que no es punible su acto. Yo defiendo una reforma según la cual abortar consentidamente en los supuestos legales (ójala que fuera una ley de plazos pero valdría para lo que digo el “cuarto supuesto”) no seá un hecho típico penal.
¿Piensa el PSOE mantener el Canon Digital que perjudica a usuarios, autores e industria en favor de entidades privadas que son totalmente opacas?¿Porqué obligarnos a todos a pagar en beneficio de entidades que solo pagan a unos pocos?
http://todoscontraelcanon.es
Coincido en tu análisis de que la victoria socialista, siendo una gran victoria, nos obliga a la puesta en marcha de pactos estables de legislatura.
En cuanto a a la actitud del PP, teniendo en cuenta su último Congreso y un cierto afán de renovación (de caras, táctica, pero no ideológica y por lo tanto de estratégia) supondrán un auténtico handicap en los próximos 4 años.
Y en cierto modo es lógico que el establecimiento de políticas sociales “puras”, desde la orientación y perspectiva de los/as socialistas, la realización de estas, está supeditada a la aritmética parlamentaria.
El PP no quiere seguir estando solo.
Un saludo
La verdad es que parece que el PSOE está despegando hacia la izquierda después de las últimas acciones del gobierno en el seno de las instituciones comunitarias, calificadas por muchos como, cuando menos, poco progresisras. Y eso creo que es positivo y negativo a la vez: Positivo porque consolida una tendencia de captación del voto en segmentos sociales “de izquierda” pero negativo por el arco parlamentario que podemos ver en el Congreso.
No sé demasiado sobre el tema del aborto, por lo que prefiero no opinar. Sin embargo, me parece muy relevante el asunto de los avances en materia de laicidad, ya que iba siendo hora de afrontar lo recogido en la Constitución e interpretar el 16 conforme al tiempo en que vivimos, más allá de lo “blandito” de buena parte de la Constitución.
Pero lo que hace falta, sin duda, es ganar en comunicación y, sobre todo, hacer mucha pedagogía para explicar lo que se hace, especialmente en materia económica (la actitud de esperar a que pase el nublado no me parece la más adecuada). Porque el PP, con sus nuevas caras (que ya no echan tanto para atrás como Zaplana y Acebes), puede ser un formidable rival que se aprovechará de ello.
Cierto, Tiene a UDyP para absurdeces tales como la Plataforma en Defensa del Castellano.
Creo que todo lo declarado por el PSOE sobre aborto, eutanasia, laicidad, son fuegos de artificio ya que no hay ningún giro a la izquierda, como se demuestra en la decisión de la mayoría de los eurodiputados socialistas españoles en el asunto del retorno de los inmigrantes y de la jornada de 65 horas semanales.
Yo eché en falta propuestas concretas sobre mejora de la competitividad a través de formación, modernización tecnológica, I+D+i y, también, sobre equiparación de nuestro gasto social con la media europea que ahí es donde se vería el auténtico progresismo y no en tanta retórica.
[...] procedimental, pero personalmente la ampliaría. El establecimiento de una “ley de plazos” no estuvo en el programa electoral del PSOE para las Elecciones Generales de 2008, tampoco estaba en el documento-marco del 37 Congreso y se introdujo en los trabajos congresuales a [...]