Esta bonita frase se está convirtiendo en una frase hecha de nuestro lenguaje coloquial. Puede que tenga una existencia efímera, pero evidencia que ha sido aceptada y normalizada por la sociedad, aunque sea por la influencia de los medios de comunicación. De la historia de “los miami” y de las dedicaciones que le han dado su actual fama ya sabéis todos, gracias a la más eminente bióloga de nuestro país. Lo que yo quiere es hacer una reflexión en otra clave.
Max Weber decía que el Estado es la agencia que tiene el monopolio del uso legítimo de la violencia, lo cual lo realiza el Estado a través de determinadas agencias, como son las Fuerzas Armadas y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Todo otro uso de la violencia está fuera de la Ley, y si este uso de la violencia es organizado, lo que supone no es otra cosa que el intento de sustituir al Estado en una de sus funciones definitorias.
El Estado, tal y como hoy lo conocemos, se ha edificado en parte sobre la concentración de este tipo de poder en él. Todas las agencias autorizadas a usar la violencia pertenecen al entramado y estatal. La existencia de organizaciones criminales que emplean la violencia como negocio o como medio de poder es ya un retroceso del Estado que no deberíamos aceptar sin severa inquietud.
Estas organizaciones han existido en la sombra, pero cuando salen a la luz pública y se habla de redes diversas de “ajustes de cuentas” no estamos ni en lo anecdótico ni en lo que inevitablemente está más allá de los márgenes de la Ley, sino de la emergencia de poderes paraestatales que, si no son frenados en seco, podrán hacerse con espacio en los que ellos sean el poder y el Estado una entelequia.
En el primer párrafo hablaba de la normalización de este fenómeno que conlleva la entrada de la expresión “que te mando a los miami” en el lenguaje cotidiano y coloquial. La normalización es el paso previo a la aceptación o a la tolerancia, para terminar por considerar que llamar a “los miami” mejor que llamar a la Policía o a la Guardia Civil es una opción como cualquier otra. Me da miedo que proliferen diversos tipos de “miami” más aún de lo que lo han hecho ya.







Sobre el monopolio de la violencia legítima, en el caso de las mafias es evidente que están fuera de la ley, pero la verdad co tu post me has recordado a otro tipo de organizaciones. En concreto, la seguridad privada, que supongo actua legalmente pero, ¿qué es de las fuerzas privadas cuando emplean la violencia? ¿hasta donde pueden llegar? ¿de dónde viene su legitimidad?
La seguridad privada, sin duda y por muy legal que sea, es un debilitamiento del monopolio del uso legítimo de la violencia. Estoy de acuerdo contigo.