El sindicato docente ANPE ha publicado un manifiesto en el que pide que los medios de comunicación y especialmente las series de ficción traten de otra forma a los docentes que son sus personajes. Mantienen que se da una imagen de los docentes que no se corresponde con la realidad y que ayuda poco a prestigiar la profesión docente. Hace unas semanas la Organización Médica Colegial emitió un comunicado similar sobre las series de temática médica, aunque ellos no hablaban de desprestigio sino de imagen distorsionada o poco realista del quehacer médico.
En España, cada vez que se hace una serie que se centra en un ejercicio profesional específico, hay una reacción de los representantes de esa profesión diciendo que o bien no se da una imagen realista (lo cual es normal porque las series son ficción) o bien desprestigia a la profesión en cuestión (asunto que habría que dilucidar caso por caso).
La construcción social de la realidad es un hecho innegable y en ésta los medios de comunicación tienen un papel primordial, aunque no exclusivo. En las profesiones cuyo ejercicio se hace de cara a los usuarios (como son los médicos o los docentes) la relación con los profesionales tiene más peso aún que lo que salga o no salga en los medios de comunicación. ¿Quién no conoce personalmente a un sanitario o a un docente para saber que su vida no es como se narran en las series televisivas?
A los españoles nos va el corporativismo y muchas de estas declaraciones tienen que ver con una visión proteccionista y poco amiga de las críticas sobre sus propias profesiones. Muchas veces estas continuas reacciones corporativistas le quitan la razón a estas organizaciones cuando la puedan tener. Para terminar sí quiero apoyar en algo lo dicho por ANPE: los docentes, comparados a los médicos, salen peor parados, aunque no se ha hecho nada equiparable en lo paródico a “Los hombres de Paco” ni en panegírico como las muchas series de policías geniales.






Los liberados de las mafias sindicales y colegiales se aburren mucho. No hay que confundir a los profesionales con esta gentecilla, que se recluta entre los más vagos y aprovechados.
Los butaneros no se han quejado por la imagen distorsionada que se da de ellos en las televisiones. Probablemente porque ellos tienen que trabajar, y no les queda ni cinco minutos para hacer el ganso.
Recuerdo que al acabar los capítulos de la primera temporada de “Los Hombres de Paco” aparecía una nota, blanco sobre negro, recordando que todo era ficción y que no se quería desprestigiar con ello el buenhacer de las Fuerzas de Seguridad.
No lo he visto nunca con otra corporación
En honor a la verdad hay que decir que los españoles nos tomamos demasiado en serio el refrán ese que dice: “cuando el río suena, agua lleva”.