En la ciudad en la que vivo corrió ayer el bulo de un secuestro. Hubo un gran despliegue policial mientras se hacían las comprobaciones y estas comprobaciones arrojaron que era la invención de un pequeño niño de un colegio.
Lo malo es que el bulo se difundió por todos los lugares rápidamente y que es más difícil desmentirlo que crearlo. Muchos no creen el desmentido, pese a que nadie ha echado de menos a ninguno de sus hijos y que la policía comprobó uno por uno la situación de los alumnos de ese colegio.
Pero lo peor de todo es que la ciudad en la que vivo es una ciudad fragmentada como hay pocas en España. Rápidamente una parte ha culpado a la otra y la culpada ha hecho lo propio con sus acusadores. No importa que sea real o no, porque siempre habrá gente que diga que tarde o temprano pasará y que una parte de la población, en su conjunto, es responsable de algo que ni ha sucedido, porque ellos consideran que su concurrencia es un futuro necesario.
Un paso más al colapso social se ha dado. Cualquier día, uno de estos bulos tan extendidos como no comprobados, hacer estallar unos odios vivos pero reprimidos y vemos que el enfrentamiento pasa del desprecio verbal al físico, de la separación invisible al terreno de las acciones determinantes y, entonces, todos se sorprenderán, todos dirán que se ha roto una cohesión social o una convivencia que sólo existen en la propaganda oficial.
Vendrán periodistas, sesudos investigadores y opinadores a estudiarnos, mientras se deja que esta ciudad se corrompa con la desidia, la dejadez, los silencios de connivencias en el caldo de los cuantiosos fondos públicos que llegan y que permiten a una parte tener un nivel de vida absolutamente desproporcionado, cuando más de un tercio de la población local está bajo el umbral de la pobreza.







Geógrafo, tu ciudad me recuerda un poco a la mía, con la diferencia de que aquí hubiéramos recogido firmas contra las personas que se atrevieron a llamar a las cosas por su nombre.
Geógrafo, te agradezco la información. Y la reflexión. Un grande documento. ¿Podrías detallarme alguna escena que hayas visto que te haya hecho escribir “Rápidamente una parte ha culpado a la otra y la culpada ha hecho lo propio con sus acusadores”? Un saludo.