Una noticia sobre un fuerte proceso privatizador en Polonia me hace reflexionar sobre las privatizaciones. España ha vivido desde la consolidación de la democracia un fuerte proceso privatizador que ha hecho que el Estado se deshaga de casi todo su sector industrial y de servicios.
Las empresas, en el momento de ser privatizadas, ya no eran esos engendros de pérdidas que se heredó del Franquismo, sino que eran empresas rentables. Nunca he terminado de comprender las profundas razones que justificaron la despatrimonialización del Estado.
Un camino que otros países no siguieron (a pesar de que nos vendieron que la despatrimonialización era un imperativo de la UE) y prefirieron quedarse con las empresas públicas, haciéndolas competir libremente en el mercado. Estos Estados mantienen unos ingresos patrimoniales anuales que, a medio plazo, superan lo ingresado por la venta de sus activos.







Ya Geógrafo, tienes razón… pero que habría sido entonces de los compañeros de pupitre del Presidente Aznar?
No podemos ser tan insensibles a las necesidades económicas de los demás. Es mejor pensar que hemos contribuido a la realización de los sueños de muchas personas y a fortalecer amistades forjadas hace muchos años. Ejem.
Un abrazo.
La obtención de fondos con los que paliar el déficit que asfixiaba las arcas públicas e impedía la entrada en el Euro fue un motivo importante.
La legislación comunitaria prohíbe la venta del sector público para paliar el déficit y poder entrar en el “euro”.
No entonces.