Sé poco de la política vasca, pero tengo la impresión de que Patxi López y el PSE sí están articulando una mayoría política nueva para Euskadi. Además de tener muy claras las cosas en el debate identitario, Patxi López habla de las preocupaciones de los vascos, como sucede en cualquier otra comunidad.
Hoy Patxi ha hablado de la necesidad de que el gobierno vasco no se inhiba frente al actual proceso de desaceleración económica, mientras los del PNV andan enfrascados en si el tripartito ya no les vale.
Los del PNV quieren volver enfrascar al PSE en un pacto de gobierno, pero conservando ellos tanto el papel preponderante y los puestos más simbólicos, como la Presidencia, como pasó en tiempos de Benegas.
Extrapolar o proyectar datos de unas Elecciones Generales en unas Autonómicas es siempre un ejercicio de osadía, pero esta proyección puede orientarnos bastante sobre las preocupaciones del PNV y la necesidad que tienen de fagocitar la alternativa, antes que ellos acaben devorados por electorado.
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PSE |
PNV |
PP |
EA |
IU |
Aralar |
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Álava |
12 |
5 |
7 |
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1 |
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Guipúzcoa |
11 |
6 |
4 |
2 |
1 |
1 |
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Vizcaya |
10 |
9 |
5 |
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1 |
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EUSKADI |
33 |
20 |
16 |
2 |
3 |
1 |
Como muestra este cuadro el PSE estaría sólo a cinco diputados de alcanzar la mayoría absoluta en el Parlamento Vasco y si no la consigue alcanzar, siempre podría hacer pactos con otras formaciones minoritarias, dejando el PNV de ser un necesario socio de gobierno. Es posible, si se consagra esta tendencia, que el PNV experimente la oposición por primera vez desde la Transición. Esta posibilidad animará, sin duda, a muchos votantes a apoyar al PSE en las próximas elecciones vascas.
El PSE esperará a las elecciones y si las ganas Euskadi debería tener su primer Lehendakari socialista. Es el momento de la pausa y de no atender los cantos de sirena ni de los que encabezaron un frente nacionalista, ni de los que lo hicieron de uno antinacionalista, al que el PSE perteneció, lo cual se ha visto que fue un error político de inmensa gravedad.







Sí, mira. Extrapolar las generales a las autonómicas sí es una osadía, qué duda cabe. Pero en el País Vasco lo que hay que analizar son las TENDENCIAS. Y la tendencia es muy clara, hasta el punto de que el propio PNV sabe que está haciendo equilibrios en la cuerda floja. Tantos años de indefinición pasan factura.
Tengo tantas ganas de cambio que firmaría ahora mismo que el Sr. Patxi López fuese el próximo Lehendakari. Es una necesidad de higiene democrática, son ya 3 décadas de feudalismo. Y aunque sólo fuera por ver la cara del monaguillo de Llodio, merecería la pena. Pero creo que, dejando a un lado el lado voluntarioso y lúdico-festivo de tal situación, considero que, como proyecto de futuro, casi sería más deseable un nuevo Gobierno del PNV que se comiera sus propios marrones (los que ya comienzan a aflorar… otra muestra más del cambio de tendencia, ciertos medios ya no se “casan” con el poder autonómico), se enfrentara a la crisis en una posición débil y sin poder culpar exclusivamente al PSOE, y terminara por convocar unas elecciones adelantadas (o sino, 5 años, que tampoco es tanto) en las que el PSE arrasaría, frente a un PNV desacreditado y posiblemente sentenciado.
Pese a todo, creo que es altamente probable que el PNV obtenga los peores resultados de su historia, incluso peores que en el 86. Y me alegraré en el alma.
En otras palabras, un Euskadi a la catalana.
Mal no me parece.
Euskadi se merece un gobierno para las personas y no para las identidades, que no tienen necesidades, pero sin herir la identidad de las personas.
Edgar, después de conocer a fondo Cataluña, y sin querer herir susceptibilidades, sólo puedo afirmar una cosa, y es que el modelo catalán es justamente el que no quiero para Euskadi.
Lo deseable sería un gobierno monocolor del PSE, con o sin mayoría absoluta, y si no la tiene con acuerdos puntuales. Es una pena que EB se haya eliminado con sus omisiones.
[...] La cúpula del PNV pide a Ibarretxe que abandone su plan soberanista o la repuesta a esto. [...]