“Me encanta tener razón” o algo parecido decía un personaje televisivo que no recuerdo ahora. Independientemente de la imprecisión en la cita sí, me encanta que me den la razón y que además lo reconozcan los chicos del PP.
Durante los meses de enero y febrero analicé al Partido Popular de Andalucía, indicando tanto sus insuficiencias estructurales, el complejo de superioridad que padece, así como la valía perdedora del que es su Presidente y fue su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Javier Arenas.
Algunos de los comentaristas en mi blog se sintieron muy heridos, no pudiendo yo todavía encontrar el motivo por el que saltaron a tan acertado y considerado análisis. No sólo los resultados demostraron que tenía razón, por más que ellos intentaron vender como victoria lo que era una nueva mayoría absoluta del PSOE.
Juan José Güemes, consejero de Sanidad de Madrid, dijo “Que empiecen a trabajar, ya que llevan 30 años cómodamente instalados en la oposición perdiendo elecciones una y otra vez”, añadiendo que los populares andaluces pretenden “exportar esa filosofía de vida también a la dirección nacional del partido”. Luego han rectificado, pero la verdadera opinión se ve cuando se dice las cosas en el fragor del enfrentamiento.
Por más que los populares andaluces lo nieguen, no saben cómo ganarle a los socialistas. Están anquilosados y la mitad de los escaños que han recibido se deben al hundimiento del Andalucismo político, que es como el Guadiana, que puede resurgir con fuerza dentro de cuatro años.
En todo caso, y sin defender a los populares andaluces (que no tiene remedio) me gustaría indicarle a Güemes que los populares andaluces son la región que más diputados le aporta al PP en el Congreso, veinticinco frente a los diecinueve de Madrid. Que la distancia con los socialistas en Andalucía hubiera sido mayor, hubiera garantizado a Zapatero la mayoría absoluta. Aunque en el fondo pienso que estos resultados son más demérito del PSOE que trabajo del PP-A.
Siempre me persigue la duda de si las declaraciones de Güemes son un episodio más de los insultos de los populares madrileños contra los andaluces, incluso contra los de su propio partido.







Supongo que la diferencia estará en el número absoluto de población, mientras que en Madrid se fijan en el % de votos y en la diferencia que les separa del PSOE.
Si en Andalucía el PP hubiera obtenido los mismos resultados que en Madrid, probablemente Zapatero no estaría en la Moncloa, y eso es lo que reivindican desde el PP de Madrid.
Es cierto, pero al final lo que cuenta son los diputados que tengas en el Congreso y no las diferencias regionales. Si fuera por porcentajes, los del PP de Murcia tendrían mucho que decir