El pasado día 10, el diario Público, se hizo eco de las reflexiones de la presidente de la Academia del Cine, Ángeles González Sinde.
González Sinde ha pretendido contraatacar a los argumentos que normalmente se emplean contra el canon y en defensa de las descargas de Internet. Como lo hace con cierta solvencia, me permito la osadía de contestarle.
1) Mantiene González Sinde que la propiedad intelectual genera negocio y que si la cultura debería ser gratis, por qué no las patentes industriales como las medicinas. La respuesta que se me ocurre es sencilla, porque la propiedad intelectual tiene muchas formas de realizar económicamente su producto y la ventas de discos o de entradas de cine no es la única, mientras que un medicamento sólo es rentable si es vendido para su uso.
2) Dice que los operadores de Internet han querido convencernos de que seremos nosotros y no ellos los que pagaremos el canon. Parece que la presidente de la Academia ignora un concepto tan básico como es la repercusión, es decir, todo gasto fiscal directamente imputable a un producto supone el aumento del precio de venta para recuperar un dinero que se recauda únicamente para Hacienda y que de no repercutirse disminuye el margen.
3) Se pregunta González Sinde que para qué alguien puede querer un ancho de banda de muchos gigas. La respuesta es sencilla: el que contrate este ancho de banda lo hace porque le da la gana y lo empleará en lo que le dé la gana, y sin permiso de la presidenta de la Academia del Cine. Ya es bastante que ingenieros, arquitectos, empresas, profesionales y particulares tengan que pagar un canon por grabar un DVD o CD de uso profesional. Me gustaría que me explique por qué cada vez que compro y grabo un CD para cuestiones estrictamente profesionales, una parte del precio de venta va a parar en manos de gestores de derechos que ahí no existen. Y esto no es una excepción, sino un uso bastante importante, ya que en España se utilizan los medios digitales continuamente.
4) González Sinde dice que las subvenciones para el cine solamente son 85 millones de euro. Lo que a ella le parece poco a muchos nos parece una barbaridad. El problema es que se subvenciona algo que no interesa a nadie y, lo que es peor, algo que nos hacen pagar dos veces, por impuesto y en la entrada a la película.
5) Se queja del comportamiento de las cadenas de televisión con el cine español. Mantiene que deberían tener otro comportamiento dado que explotan licencias de servicio público. No veo la vinculación necesaria entre gestionar un servicio público y tener que gastarse dinero en el cine español. No me cabe ninguna duda que si el cine español le interesase a las audiencias, entonces las cadenas de televisión competirían por los derechos de estas películas o por producirlas, pero es que eso no es así.
6) Tiene razón cuando manifiesta que en los Estados Unidos la industria cinematográfica es una industria estratégica, pero es así porque esta industria vende, porque es vendible y porque sobre productos a los que la gente le agrada ver, transmiten ideas y valores. Lo plantean en ese orden, no a la inversa.
7) González Sinde dice que el descenso de espectadores del cine español se debe a un conjunto de razones, entre las que destaca las urbanísticas y las tecnológicas. La pregunta es muy sencilla, ya que si estas condiciones externas son iguales para todos, ¿por qué al final unas películas tienen más espectadores que otras?
8) Es curioso que, en ningún momento, reflexiona sobre la responsabilidad que los autores y productores cinematográficos tienen en la crisis del cine español. Dice que hay vitalidad y muchos nuevos autores, que tienen que irse a Estados Unidos. Yo pienso que el problema se sitúa en otra cuestión: en España todo el mundo está interesado en hacer obras intimistas, cine de festival para entendidos y referencias en el nuevo lenguaje audiovisual, pero pocas cosas que gusten a los posibles espectadores. Cuando una película española funciona, destroza las taquillas y nadie deja de comprar su entrada porque sea española.
9) Cuando tu sector está en crisis es bueno pensar qué se está haciendo mal y qué se podría hacer mejor. Echarle sistemáticamente las culpas a factores externos, es el mejor camino para la desaparición.






En algunos razonamientos comparto su análisis, pero quiero centrarme sólo sobre el punto 8. Las razones de porqué la gente no quiere ver cine Español.
Haré razonamiento de abogado del Diablo. Será parafraseando a Brecht que el pueblo no está a la altura de los creadores. Será que hay que sustituir al público. Será qu e hay que deconstruir el aprendizaje audiovisual que viene impuesto… A lo mejor hay que preguntarse eso no? En fin una larga reflexión como averiguar porqué la distribución de cine está presa de las “majors” que imponen paquetes y cuotas, averiguar porqué se pide una desprotección cultural en una pretendida libertad de mercado que no existe…en fin interesante el debate…
Saludos
Me parece que tenemos un exceso de artistas elevados, de chavales que quieren ser autores de culto con su primer corto, no digamos con su primer largo…
Digase entonces que queremos un sistema de estudios como en USA, donde el productor sondea el mercado y en función de eso encarga a un artesano de las imágenes crear un producto que se venda…Es decir dando una determinada ideología, la camuflamos de producto comercial… creo que estamos llegando al meollo de la cuestión…yo sigo de abogado del diablo…saludos
Ah y su afirmación cuál es el problema de querer ser un autor de culto? ¿ Es mejor ser un artesano de encargo? Es bueno debatir sobre ello…Mas saludos
Si se quiere ganar dinero, tienes que llevar a la gente a las salas; si no llevas gente a las salas se puede deber a dos causas: que no interesas o que lo que haces no es bueno como para pagar 6€ por ello.
Tengo la impresión de que los cineastas españoles piensan que hacen un cine muy bueno, cuando realmente sólo les parece así a ellos mismos.
Preliminar, y sin acritud: cada vez que oigo la palabra “deconstrucción” me dan ganas de sacar la pistola.
Primer punto: hoy en día, con los medios técnicos existentes, cualquiera, y digo cualquiera, puede hacer un corto sin gran inversión inicial. Es decir, cualquiera puede desarrollar su creatividad y exhibirla (que para algo está internet y la banda ancha, señora González Sinde)
Segundo punto: cuando te gastas el dinero de otros la cosa va más allá de ser creativo, hacer arte, etc, etc… ¿Por qué? Por que los que te han dejado el dinero quieren que se lo devuelvas con intereses, algo muy lógico por otra parte. A aquel que no se lo parezca que por favor me regale los intereses de sus ahorros, estaría encantado. Igualmente, el que se deja el dinero de su entrada quiere algo a cambio, y que este algo se acerque lo más posible a sus expectativas.
Tercer punto: una parte importante del cine español no interesa al espectador. El espectador es el que se gasta SU dinero, así que no merece crítica alguna. Si tu producto no gusta, dedícate a otra cosa.
Cuarto punto: el mercado cinematográfico sufre de dos imperfecciones principales. La primera que la competencia es muy imperfecta, ya que los distribuidores colocan las películas en bloques que las salas de exhibición se tienen que tragar. En vez de regalar tanta subvención, el estado tendría que impedir esta modalidad de contrato leonino. La otra imperfección, obviamente, son las subvenciones a fondo perdido que realiza la administración.
Quinto punto: las televisiones privadas son eso, privadas, y se deberían poder gastar el dinero en lo que les saliera de los velludos testículos, que para eso pagan su licencia. Otro tema es la TVE, pero ahí sí que entramos en una discusión mayúscula en la que nadie me ha pedido entrar.
Sexto punto: la contradicción que supone, por parte de los socialdemócratas de pro, defender diversas subvenciones culturales y en cambio rechazar las que se ofrecen a la ¿industria? cinematográfica. ¿Geógrafo, podrías responderme por qué el estado tiene que gastarse el dinero en el Museo del Prado y no en la producción de películas propias? Sin enfadarnos ¿eh? La pregunta pretende ser constructiva.
Bien parece que el debate sube de tono, pero resulta muy interesante. Volvamos a la subvención. ¿ Es el cine un producto que debe seguir las reglas del mercado o debe tener una protección porque es un producto cultural que implica ser una res extra comercium?
Si se subvenciona, ha de ser a la industria o al artista?
¿Es tan malo el mecenazgo/ Subvención? Las manifestaciones culturales eran subevencionadas a fondo perdido hasta bien entrado el XIX. Podría decirse que Beethoven fue el primer músico, que renuncia al pesebre, en contraste con Hayden.
Si la monarquía Absoluta tiene apadrinados una serie de Artitas, porqué un estado Democrático no, si así lo deciden aquellos que fueron votados por todos?
El fondo también está en el segundo punto de Demócrito, porqué el dinero ha de prestarse para ser devuelto en el caso de las producciones culturales?
¿Y porqué tiene que el que paga pedir algo que “algo se acerque lo más posible a sus expectativas.”? ¿No habrá previamente que educar las expectativas de quien va a ver una película? Supongo que traer aquí a Juan Benet y “La inspiración y el estilo” y la no prostitución del arte en beneficio del mercado, a parte de la crítica al costumbrismo Españoloide y definitiva la educación de quienes acceden a un producto cultural, sea la literatura sea el cine, es tema polémico, pero sería bueno reflexionar sobre ello.
Sigo haciendo de abogado del diablo, la palabra deconstrucción es horrible, pero las reacciones que provoca nos sitúa en cómo abordamos el tema.
Saludos
Qué asco me da que con mi dinero y el de todos los contribuyentes subvencione el gobierno a los directores, guionistas, actores, etc, que ya de por sí viven como reyes en grandes casas y de fiesta en fiesta. ¿Por qué no hay una cruz en las declaraciones de la renta para dichas aportaciones como ocurre con la iglesia? y por qué a parte de darles mi dinero, luego tengo que pagar no sé cuántos miles cánones y para colmo tengo que pagar otra vez más por ver una peli en el cine que ya se ha hecho con parte de mi dinero? entonces ¿cuántas veces tenemos que pagar por ver algo que es una mierda y que encima no es rentable? Quien quiera hacer una peli que no interesa a nadie que la pague con su dinero, y si se subvencina con el mío luego tengo todo el derecho a descargarla para verla. Son todos los actores y demás vividores del cine unos comprados de Zapatero, se les tenía que caer la cara de vergüenza, ellos tan progres, que les den esas subvenciones a los más de 4 millones de parados que hay ya en este país, que a ellos sí que de verdad les hace falta, o acaso le hace más falta a los Bardem o a Almodóvar que nadan en la opulencia?