Ha sido el segundo debate y como después de finalizar el primer, me propongo hacer algunas consideraciones sobre lo que todos hemos podido ver esta noche:
1) Zapatero ha estado mucho mejor que en el primer debate, el cual ganó con claridad. Ha sido más contundente y le ha parado a Rajoy los pies en muchas ocasiones. Con toda la artillería gastada en la absurda oposición hecha y desperdiciado todo el remanente en e primer debate, Rajoy se ha repetido hasta la saciedad propia y el aburrimiento ajeno.
2) Después de lo de Elorriaga el otro día en el “Finantial Times”, el discurso de Rajoy sobre Inmigración ha caído en el más grande de los descréditos. Su argumentación sigue siendo peligrosa, pero sabiendo ya todos los ciudadanos que el PP habla de inmigración no porque le interese, sino para promover la abstención, el reproche es inevitable.
3) Zapatero ha ganado en propuestas y le ha marcado a Rajoy el paso en el debate. El líder de los populares llevaba algunas cosas sueltas en lo tocante a propuestas y ha vuelto a su ya cansino discurso sobre lo de siempre. Si algo ha demostrado este debate es que el tópico que ser el último en acabar es bueno no es cierto, porque los primeros han podido marcar la marcha. Otra cosas suceden en el Congreso donde empieza y finaliza el mismo.
4) Como lo importante en una campaña electoral es la percepción social, Zapatero ha arrasado si nos atenemos a las encuestas. “La Sexta”: 49.2% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “Cuatro”: 50.8% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “El País”: 53% para Zapatero y 38% para Rajoy.
5) La verdad es que la insistencia de Rajoy en el tema de “la niña” se va a convertir en una clave de interpretación sobre este político. Él dice algo y eso se mantiene contra viento y marea, contra el cachondeo generalizado por el cuentecito y si nos vamos a otros terrenos: contra las sentencias judiciales.
6) Los ciudadanos apreciamos la contundencia, pero no la crispación. Ser contundente, pero a la vez moderado es una de las grandes virtudes que un político puede tener en España. Que ilusiones sería pedir demasiado, aunque he de confesar que Zapatero se va acercando a eso.







Durante estas últimas legislaturas he tenido la sensación de que ninguno de los dos aspirantes a presidentes del gobierno tenían carisma. Me daba igual quien ganara porque no veía que ninguno de los dos pudieran hacer nada especialmente bueno o malo para España.
No me mueve una ideología política aferrima que me obligue a votar contra viento y marea a un determinado partido político, símplemente voto a las propuestas que en cada legislatura presentan los distintos grupos y a la capacidad que pienso que cada político pueda demostrar a la hora de luchar por lo prometido.
A pesar de que las encuestan dan como claro ganador del debate a Zapatero, a mí me pareció más contundente, y más seguro a Rajoy. Zapatero me decepcionó por varias causas:
- Deseo de apoyo incondicional en su proyecto antiterrorista. Me parece que este problema necesita del consenso de todas las fuerzas políticas, marcar un camino claro que legar a futuros gobernantes y no jugar a ahora negocio- ahora no. Este baile de distintas formas de actuar sólo provoca ciclos de ataques terroristas, debilitación militar de eta, ésta se aviene a la negociacion y mientras comienza de nuevo a formar a nuevos asesinos para comenzar de nuevo a matar.
- Debería haber puesto en claro aquellos puntos en los que Rajoy lo acusaba de “no enterarse de nada” o aquellos en los que lo invitaba a despedir a aquellos que lo engañaban con las cifras.
- No me convenció cuando dijo que la vivienda ha subido menos en su legislatura q en las anteriores. Yo lo he sentido de manera muy distinta.
- Presenta proyectos a finalizar en el 2020, sería mejor que hubiera apuntado más cerca y nos contara qué es lo que de esos proyectos estaría acabado para el final de esta próxima legislatura.
Respecto a Rajoy:
- El menosprecio mostrado hacia alguien elegido por más de la mitad de los españoles, es un menosprecio también a las personas que lo apoyan y creen en él. Mala oposición puede hacer alguien que no sabe respetar a más de la mitad de los españoles.
- Por otra parte, si realmente Zapatero nos ha engañado, o cualquier otro político, es absolutamente necesario que todos lo sepamos, pero siempre de forma contrastada, no se deben hacer ciertas acusaciones en vano.
- Estoy deacuerdo con él en el tema de educación, el método ulitilizado actualmente, no hace más que enmascarar el fracaso escolar, los niños promocionan de curso, no hay repetidores, pero el nivel en las aulas baja significativamente al no existir la exigencia de un conocimiento mínimo para pasar.
- También creo que si por motivos de trabajo me tuviera que trasladar a Cataluña, mis hijos tengan la posibilidad de estudiar en catellano. Creo que esto es primordial.
Ya para terminar, y pido dispulpas por mi extensión, decir que tanto uno como otro hicieron alusión en sus conclusiones al final del anterior debate. El uno con el sueño de su niña feliz, y el otro emulando el final de “Casablanca”.
Me hubiera gustado que Zapatero hubiera estado más incisivo con Rajoy en cuestiones de política económica, ya que pese a todo, este gobierno ha sido mucho más progresista y eficiente (dentro de lo neoliberal) que los del PP en economía verdadera y no tanto en las burbujas especulativas que nos dejó el PP.
Esto se demuestra en que actualmente el gobierno español invierte en Innovación Tecnológica más que muchas de las principales potencias europeas y triplicó el gasto de los Presupuestos Generales del Estado en I+D+i, respecto a la anterior legislatura.Así es como la productividad de nuestra economía es ahora del 1%, una ruina, pero es que con el PP había quedado en un 0’15%. Si a esto unimos las mejoras del gobierno actual en políticas sociales para pensiones, educación, vivienda, etc, está claro que la política económica no fue igual con Solbes y Zapatero que con Rato y Aznar. Fué mucho mejor la actual.