Egócrata ha lanzado hoy en su blog una propuesta/concurso de escribir un discurso para un candidato que busque inspirar, sea épico o magnífico (algo tipo Obama). Dado que me involucraba directamente, quiero atender su invitación.
Debía tener una duración para vídeo de Youtube, esto es, cuatro o cinco párrafos (esto no lo he podido cumplir), pensar en un candidato y dentro de su línea de campaña (en mí caso los he escrito pensando en el Presidente Rodríguez Zapatero). Advierto que algunas frases pueden que no sean originales del todo.
Un discurso para Zapatero
El futuro hay que ganarlo. Pero el futuro no llega sólo esperando que el tiempo pase. Debemos luchar desde hoy mismo, si no queremos que el futuro pase con indiferencia por nuestras puertas.
Hay que alzar la voz y el voto para manifestar lo verdaderamente importante. Hay que alzar la voz y el voto para proclamar una vez más lo que es evidente, que todos los seres humanos somos iguales. Hay que alzar la voz y el voto para pregonar en todos los rincones de nuestro país que los españoles no queremos que pase ni un minuto más en los que los intereses de la mayoría puedan estar secuestrados por una minoría interesada.
Me presento a la reelección porque quiero trabajar para que superemos las rémoras y los obstáculos que aún se deleitan en la España del pasado. Quiero romper los últimos lazos de una dominación ya invisible, pero fuerte, que busca frenar el desarrollo de nuestra sociedad. Quiero sentar las bases para que los españoles luchen por su futuro, para que los españoles elijan libremente a dónde ir, para que los españoles subamos cualquier cumbre y para que todos alcancemos lo que siempre hemos anhelado: igualdad, libertad, seguridad y bienestar.
Me presento a la reelección porque quiero lograr una España mejor. Una España para vivir como ciudadanos libres, donde nadie nos diga qué tenemos que pensar. Una España donde las minorías tengan cabida. Una España donde los más desfavorecidos tengan la oportunidad de una vida mejor. Una España en la que las obras públicas estén pensadas para el servicio de los ciudadanos y no para la gloria de los políticos. Una España en la que los jóvenes no vean imposible ejercer su derecho a tener una vivienda. Una España en la que nuestros mayores vivan con seguridad y confianza.
Tres virtudes cívicas defiendo: la eficacia, la honradez y la grandeza.
Eficacia para hacer que el Estado produzca el mayor beneficio con los recursos que ya tiene; una eficacia que devuelva dinero a los ciudadanos cada año; eficacia para volver a ingresar más que nunca en el fondo de reserva de la Seguridad Social; eficacia para que nuestra economía sea la de mayor crecimiento de Europa.
Honradez para dar a cada cual lo que le corresponde, para cumplir escrupulosamente con la Ley. No creemos en los atajos, en los chanchullos, en los subterráneos de la legalidad. Queremos cumplir la Ley porque la Ley es la principal garantía de que todos seremos tratados de la misma manera.
España merece grandeza. La grandeza que quiero es la grandeza de las personas, la posibilidad de hacer realidad, con esfuerzo, nuestras aspiraciones. No quiero la grandeza de arcos del triunfo ni de los desfiles: ésa es la grandeza de los hombres pequeños. La grandeza que me comprometo a perseguir es la grandeza de cada uno de los ciudadanos. Una grandeza que consiste en sentir que el mundo nos pertenece, que sus sueños son posibles con el esfuerzo de todos. La verdadera grandeza está en el corazón de las personas.
Si alguien quiere que las grandes empresas, en lugar que los españoles, sean las que reciban las devoluciones de los impuestos, que no me vote. Si alguien quiere mendigar, arrodillarse e implorarle ante el jerifalte político de turno, que no me vote. Si alguien quiere que se le adjudiquen contratos a dedo, que no me vote. Si alguien quiere beneficiarse de que los servicios públicos se abandonen o se privaticen, que no me vote. Si alguien piensa que la especulación inmobiliaria es buena para la economía de los españoles, que no me vote. Si alguien quiere seguir atemorizando a los españoles, que no me vote.
Que me vote el que quiera que España sea de todos. Que me vote el que quiera que sus hijos tengan oportunidades reales. Que me vote el que no se vende por un plato de lentejas. Que me vote el que quiera que sus pensiones estén garantizadas y que no sean entregadas a aseguradoras privadas. Que me vote el que quiera que sus mayores sean atendidos. Que me vote el que quiera ser atendido cuando sea mayor. Que me vote el que quiera disponer de plazas públicas de guardería para sus hijos. Pido el voto a todos los españoles, para que la mayoría sea la que gobierne.







Comentarios a vuelapluma (aviso: muy, muy, muy mosca cojonera. Sensibles abstenerse).
- No hace falta que te diga que es demasiado largo, ¿verdad? :-). No hay quien te ponga en la tele.
- La repetición retórica (“hay que alzar la voz”) suena muy buen en inglés y en voces graves; el tono de “predicador” fluye muy bien en esos casos. En Zapatero… no estoy tan seguro.
- “Me presento a la reelección” es bien poco romántico. No puedes meter legalismos al mover a las masas :-D.
- Mezclar en una lista ideas concretas (vivienda) y conceptos elevados (libertad) puede funcionar, pero no acaba de cuadrar.
-Eficacia es loable, pero es poco poética
-Honradez es loable, pero el PSOE no puede usarla en campaña. Lo de “100 años de honradez” ha sido demasiado parodiado.
-Grandeza es para los franceses :-). En España suena caudillo estupendo napoleónico.
-Poner una lista de horrores posibles es usar miedo, no inspirar.
- El final es bueno, pero la última frase es un oximoron :-D.
No creas, el discurso me ha gustado mucho; no hace pulirlo demasiado.
Cambia “grandeza” por “altura de miras”. El Rey lo hace.
Hola, soy nuevo aquí. Me gustaría opinar sobre tu discurso para el Presidente Zapatero.
Creo que algunas de las frases de este discurso no encajarían en el estilo de discursos que a este hombre le han escrito durante la legislatura y en campaña. Supongo que el equipo encargado de tales cosas no escribiría un texto tan utópico como este, en el que no se hace ni una referencia hacia las actuaciones de la oposición. O sea, quiero decir que este discurso sería factible si en la legislatura todo hubiera ido mucho más suave de lo que ha ido.
Eficacia, honradez y grandeza. De acuerdo en las definiciones, sobre todo en la grandeza que “desea ZP” en este discurso. Yo siempre he pensado que los grandes personajes (y las personas de a pie) no tienen nada que demostrar, solo deben hacerlo. La grandeza la reconocen los demás, no la publicitamos nosotros. Por otra parte, de acuerdo en la tríada elegida.
Bueno, creo que no voy a decir más, por el momento. Volveré.
Benton, el texto es pretendidamente utópico porque así nos lo delimitó Egócrata en su propuesta. Queríamos hacer algo tipo Obama pero para la política española.
Gracias por tu comentario y vuelve todas las veces que quieras.
Como accidentalmente he borrado mi contestación a Egócrata, intento reconstruirla y meteré algo nuevo.
Soy consciente de que la duración es excesiva para la tele.
Lo de “alzar la voz” viene de un poeda conocido que no consigo recordar. Creo que la repetición es castellano puede funcionar, si se dice bien.
El final es una llamada contra la abstención de la izquierda.
“Pido el voto a todos los españoles, para que la mayoría sea la que gobierne.” En una democracia no va gobernar la minoría, ¿no? Especialmente si nos han votado todos :-).
Es una invitación para que la mayoría social sea también mayoría política.