Recojo una propuesta de Egócrata para hablar del valor del apoyo de la Iglesia Católica al Partido Popular en el proceso electoral que vivimos. Decía con mucha razón que ese apoyo denodado de la Iglesia al Partido Popular es un apoyo que puede ser envenenado.
Entre los ciudadanos, según el estudio del BBVA de hace unos meses, la Iglesia Católica es la institución menos valorada, lo cual en nuestro país, tan poco amigo de las instituciones y tan fanático por trabajar en una ella, es todo un mérito.
En política hay un criterio simple y peligroso pero que funciona con más asiduidad que la deseable: “el amigo de mi enemigo es mi enemigo”. Si la Iglesia Católica es la institución que peor cae a los ciudadanos, todas las instituciones que ella apoye pública resultarán contagiadas por ese rechazo. No sé la distribución del rechazo, pero me temo que la Iglesia acumula además muchas valoraciones mínimas, por lo que su capacidad de movilizar en contra es mucho mayor que la de movilizar a favor o de producir indiferencia.
En el caso de ser yo un dirigente político, nunca querría el apoyo de alguien a quien los ciudadanos no valoran positivamente. Es como si quieres ser el delegado de clase y te apoyan los alumnos más pelotas.
Decirse católico es fácil pero es fácilmente constatable si hay una diferencia entre lo que se dice que se es y la relevancia que esa creencia religiosa tiene en la propia vida. Recuerdo un estudio de Tornos y Aparicio que mantenía que el ideal católico era valorado por la mayoría como un comportamiento propio de sectas. Y todo esto sin tener en cuenta el número de los que se consideran ateos o agnósticos, que la llega a la cuarta parte de la población.
Los matrimonios religiosos bajan, incluso los bautizos, las prácticas religiosas van en descenso continuo y las incorporaciones de más recursos humanos a las filas del sacerdocio y de las congregaciones religiosas son gotas contadas. Los mandatos de la jerarquía en materia sexual no llegan ni a la categoría de meras orientaciones para la inmensa mayoría de los españoles.
Si pertenecer a una confesión religiosa no es solamente decir que se pertenece, o estar inscrito en un registro religioso, sino llevar un estilo de vida conforme a esas creencias, el número de católicos baja espectacularmente.
Como también dice Egócrata, la constante intervención de los obispos en la escena política quita otros temas del debate. La intervención de los obispos centra la vida política sobre cuestiones que ningún gobierno va a alterar como es el divorcio o el aborto y sirve para que muchas personas se movilicen en contra de la Iglesia y aplicando el principio antes citado, apoyando a los atacados por la Iglesia. La intervención de los obispos permite a la izquierda moverse en el terreno de los principios, en el que a día de hoy en España tiene superioridad sobre la derecha.
Pero el problema no es sólo para el Partido Popular y los apoyos sospechosos, por más que piensen que la Iglesia tiene mucha influencia internacional, sino para la propia Iglesia. Entre los votantes y militantes del PSOE hay un nivel de práctica religiosa y de implicación en las parroquias mayor a la media nacional. Esos fieles activos que votan a los socialistas o que son socialistas se ven insultados por su propia jerarquía, cuando ellos tendrían argumentos más que sobrados, conocidos de primera mano, para decirles tres verdades a esa misma jerarquía.
Esta caída descaradamente partidista de la Iglesia puede provocarle serios problemas internos. Su pequeña influencia puede caer aún más, corriendo el peligro de identificarse tanto con una opción política tan determinada y tan extremista que la percepción social vincule indisolublemente la pertenencia a la Iglesia con mantener simultáneamente esa misma opción política.







Se te ha olvidado decir, tal vez por no saberlo, que la Iglesia Catolica no es solamente una de las instituciones que genera rechazo sino que, a la vez, es una de las mas apreciadas. Es decir, que las opiniones estan polarizadas o son mas definidas o mas viscerales, que en otros casos. Yo sospecho que la Iglesia catolica es muy apreciada por los que la conocen de manera completa y es rechazada por los que solo tienen una imagen superficial y estereotipada.
En cualquier caso, se supone que en democracia es algo bueno opinar, se debe dialogar y discutir ideas dispares, no solo a nivel individual sino tambiend e forma asociativa. Resulta curioso que, habiendo pedido el voto los musulmanes para los partidos de izquierdas, a estos les haya parecido muy bien, y no les hayan dedicado las mismas criticas feroces que a la Iglesia Catolica. ¿Tengo que pensar que el Gobierno es amigo de musulmanes y enemigo de catolicos? Tal vez no, pero parece la estrategia politica de Zapatero.
Les respondo sintéticamente:
1. En los estudios de valoración el número de que los valoran positivamente a la Iglesia en el tramo superior es ínfinitamente inferior al número de los que la disvaloran en el tramo más bajo de apreciación.
2. No cabe suponer que el rechazo a la Iglesia sea por desconocimiento o por tener una imagen superficial, ya que cabe suponer que la rechazan precisamente porque la conocen y tienen una imagen nada superficial.
3. A mí el pronunciamiento de los musulmanes en las elecciones me parece tan mal com el de los obispos, pero contemplo dos diferencias entre ambas confesiones. La Catolicismo dice tener un número de fieles incomparable al de los musulmanes y la confesión musulmana no recibe financiación del Estado para pagar a clérigos y centros de culto.
4. El gobierno de Zapatero es tan anticatólico que firmó en septiembre de 2006 un acuerdo de financiación que los obispos calificaron de histórico y el mejor de toda la Democracia. Enemigos así los quiero yo.
Rey chico, estas basando tu criterio en argumentos fariseos ya que el “conmigo o contra mi” hace tiempo que dejo de ser una opcion inteligente de ese dialogo que defiendes. El Estado es una entidad suprapersonal que debe intentar administrar el buen desarrollo del pueblo o los pueblos que bajo su paraguas se desarrollan, es precisamente este punto el que viene siendo malinterpretado desde los estamentos de la iglesia católica. España es un pais “tradicionalmente” católico, la tradicion segun el diccionario de la RAE es:
1. f. Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.
2. f. Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo.
3. f. Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos.
Doctrina, costumbre conservada… la tradicion mal entendida es aquella que traspone lo personal a lo general y el Estado no debe entrometerse en esos criterios. ¿Acaso no nos molestariamos si el Estado nos impusiese financiar las fallas, agrupaciones de castellets o carnavales? Me parece igual de absurdo. Las opciones personales no deben imponerse sobre las opciones de la sociedad…
Aqui en Sevilla la iglesia ha dejado caerse a pedazos dos templos: El Salvador y Santa Catalina sin que NADIE pusiese el grito en el cielo… partidas presupuestarias destinadas a mantenimiento del patrimonio han tenido ambas parroquias durante AÑOS… ¿Donde ha ido a parar ese dinero? para las misiones dicen algunos… cuando un dinero se destina para un fin y acaba derivandose a otro en derecho se contempla como ….
Tantas y tantas cosas por las que arrepentirse… y siguen anclados en una postura inmovilista postfeudal. Así les va que cada vez tienen menos “clientes”… QUE VENGA DIOS Y LO VEA!!!
Estimado “otrogeografo”.
1. No defiendo la bondad del “conmigo o contra mí”, sólo constanto que funciona.
2. He eliminado una palabra de tu comentario porque imputar un delito puede acarrear problemas a este pobre “Geógrafo Subjetivo”.