La responsabilidad no es una excusa, es una obligación

El término responsabilidad viene del perfecto latino “responsi” del verbo “respondeo” (responder o dar respuesta). Etimológicamente tener una responsabilidad equivale a tener que dar respuesta.

Las responsabilidades son exigencias que hay que satisfacer. Resulta evidente que no todas las responsabilidades tienen el mismo origen, pues básicamente unas nos son impuestas y a otras las elegimos.

Quiero hablar de las responsabilidades que elegimos. Tomar ciertas decisiones tiene sus consecuencias y, excepto que se viva en una culpable inopia, las consecuencias se conocen a la hora de adoptar esas decisiones.

No tiene sentido que se quiera dar respuesta a las exigencias de una decisión mediante la solicitud de privilegios sobre las personas que optaron con la misma libertad no tomar ciertas decisiones.

¿A qué viene todo esto? Hace unas semanas comenté en mi blog mi desacuerdo con las reivindicaciones de algunas personas que querían estar en una lista de sustituciones. Dada la polémica que mi entrada provocó, volví a determinar nuevamente mi postura.

De lo mucho que los comentaristas pusieron en esta entrada, hubo un argumento que consiguió exasperar. Decían que ellos merecían trabajar más que lo que habían sacado la plaza o que estaban en la lista de interinos porque ellos tenían hijos, familia y no tenían todo el tiempo para estudiar.

De ser verdad esta imposibilidad, que yo dudo, dada mi propia experiencia personal, les insistí en que la opción inicial, formar una familia o tener hijos, fue libre y ellos debían ser los que han de cargar con las consecuencias de sus actos y no derivar la responsabilidad a uno terceros por decisiones ajenas en las que no han intervenido.

Insisto en esta idea porque considero que, muchas veces, en nuestro país se piensa que las decisiones no tienen consecuencias y que no generan responsabilidad. Las decisiones son de quienes las toman y las consecuencias son de los demás, incluso perjudicando a terceros no involucrados. No es admisible que la responsabilidad se satisfaga con privilegios.

2 comentarios en “La responsabilidad no es una excusa, es una obligación

  1. Estoy de acuerdo con el fundamento del artículo aunque discrepo en el párrafo donde dices “Las responsabilidades son exigencias que hay que satisfacer. Resulta evidente que no todas las responsabilidades tienen el mismo origen, pues básicamente unas nos son impuestas y a otras las elegimos.”

    ¿Somos responsables de una exigencia impuesta? ¿Sin una ínfima oportunidad/libertad de rechazar una responsabilidad se nos puede considerar responsables? Libertad y responsabilidad son dos caras de la misma moneda. Dudo mucho que exista responsabilidad sin libertad de igual manera que, con mayor o menor libertad, todos los que tienen familia han sido libres de elegir tenerla.

    Felicidades por el blog, es distinto porque no es mediocre (el reto de la esencia democrática?). La calidad no se mide por su audiencia sino por su contenido.

    Un cordial saludo

  2. Tienes razón, una obligación en la que no ha habido libertad no genera una responsabilidad en el sentido moral, aunque puede producirla en el ámbito jurídico.

    Por este motivo no he hecho la distinción, pero también porque quería señalar que la responsabilidad muchas veces nace de la libertad, y no de la imposición.

    Muchas gracias por elogio al blog, que es el mejor que se puede recibir.

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