Feeds:
Entradas
Comentarios

¿Repetimos la misma decisión?

La campaña electoral del Partido Popular para las Elecciones Generales de 2011 se basaba en las siguientes líneas:

1) Dejar que el gobierno del PSOE se hunda solo.

2) No definirse en nada.

3) Si dices algo, que sea siempre lo que la gente quiere oír.

La primera línea era sencilla, no dependía de ellos y estaba prácticamente asegurada. La segunda línea dio lugar a grandes afirmaciones como “haremos lo que hay que hacer y no haremos lo que no hay que hacer”.

El Partido Popular ganó las Elecciones con un tremendo margen y una gran mayoría absoluta. Mariano Rajoy logró la investidura siendo el Presidente, quizá sólo superado por Felipe González, con más poder en la España democrática. Después de tres años lo que tenemos es un fracaso descomunal. Un país quebrantado, a la deriva y con la moral herida.

Millones de españoles estaban cabreados con Zapatero y vieron la salvación en cambiar de gobierno. Ahora vuelven a desesperar y, dado el éxito enorme del criterio utilizado , van a volver a aplicarlo para ahora plantearse votar a Podemos. Y por ello es que estructuralmente la estrategia comunicativa de Podemos es una copia de la del PP de 2011:

1) Dejar que el gobierno del PP y el “bipartidismo” se hundan solos.

2) No definirse en nada.

3) Si dices algo, que sea siempre lo que la gente quiere oír.

Lo que IU puede aportar

En Izquierda Unida no ocultan su deseo de pactar con Podemos de cara a las próximas convocatorias electorales. La más que posible candidatura a la Presidencia del Gobierno tiene mucho que ver con estas intenciones.

A muchos les parece una negociación desequilibrada, entre una formación en decadencia y otra en alza. “Prima facie” puede uno considerar que esta apreciación es correcta hasta el punto de que IU no tiene nada que aportar a una posible coalición con Podemos y ser una especie de parásito.

IU no sólo debería hacer una negociación de tú a tú con Podemos, sino una negociación desde una posición si no hegemónica, sí de una amplia seguridad. Lo primero que tienen en IU que no tienen en Podemos es experiencia y, aunque nunca han gobernado España, sí llevan como formación política más de treinta años bregando en la política española, desde una posición difícil y minoritaria.

Podemos piensa que va a ganar las Elecciones y estar en disposición de gobernar el país. Si no lo consiguen el día después puede ser terrible porque el líder carismático de Podemos ha anunciado su retirada en caso de no suceder a Mariano Rajoy en La Moncloa y si no lo hacen tampoco saben muy bien cómo gestionar la derrota.

IU tiene experiencia en “caminos por el desierto” y aunque puede el nuevo “camino por el desierto” que no sea como los vividos en IU, sí que puede ayudar a no descomponer las filas cuando las expectativas no se cumplen y cuatro años se antojen demasiados.

En las últimas Elecciones Municipales IU consiguió 2.249 concejales y casi un millón y medio de votos. Presentó candidaturas en la mayor parte de los municipios españoles y para más de dos terceras partes de la población. IU tiene un presencia municipal consolidada y ello, aunque lo desprecien en Podemos, es sumamente importante.

Esos 2.249 concejales han propiciado gobiernos locales y en los últimos años IU ha participado o participa en los gobiernos de Andalucía y de Asturias. Y cuando uno llega a gobernar tiene que tener gente experimentada, porque si no te comen los interesados, oportunistas o la maquinaria.

Y finalmente IU tiene más de treinta y cinco mil militantes de los que van a la sede, pagan puntualmente su cuota, tienen asambleas a cara de perro y no creen que la revolución se hace con un retweet. Junto a todo ello hay una infraestructura física que no está mal tenerla o aprovecharte de ella.

Que desde IU se vaya derrotado a una negociación con quienes aún no han empatado con nadie, sería un error mayúsculo que vendería a cuatro duros a un patrimonio político que han tardado décadas en construir y avergonzaría a una tradición sacrificial que la que es deudora.

De vez en cuando hay persona que, bajo el amparo de la situación catalana, se ponen a diseñar los límites regionales de España y normalmente acaban proponiendo lo mismo.

Recientemente he leído en un interesante blog colectivo y en una propuesta, no aprobada, de resolución de un partido político la idea de terminar con la existencia de algunas comunidades autónomas consideradas como artificiales, sobrantes o sin sentido para terminar haciendo una amalgama de todas ellas en una versión algo cutre de Castilla.

A muchos se les ocurren que hay que terminar con la autonomía de Murcia, La Rioja y la Comunidad de Madrid y que éstas, junto a las dos Castillas y en ocasiones Cantabria, reintegren una nueva y unificada comunidad castellana.

Y esto lo suelen defender personas que defiende el derecho a la secesión de los catalanes, pero que les cuesta darle una posibilidad de decisión mucho menos a madrileños, murcianos o riojanos.

Me gustaría detenerme por unas líneas en las cualidades de “artificial” y de “histórico” que se emplean en muchas ocasiones para hablar de estas comunidades.

Se emplean como antónimos, esto es, como dos palabras con significado opuesto, pero lo opuesto de “artificial” no es “histórico”, sino “natural”. ¿Por qué entonces se da esta confusión? Realmente no es una confusión, sino una consecuencia de la asunción de los postulados del pensamiento histórico y político del Romanticismo en el que los pueblos y los Estados eran la consecuencia de un proceso orgánico, en que en el seno del pasado se había gestado un “Volksgeist” con los ingredientes de la religión, del idioma y de la sangre derramada en los campos de batalla.

Para esta mentalidad de inspiración romántica solamente legitima el pasado medieval para entidad política, aunque sea mínima. De nada sirve que llevemos treinta años de autonomía en esos territorio que hayan creado una identidad y una propia vida política y social, porque si no ha habido algo en la Edad Media, aunque fuera efímero, lo nacido ahora lo tiene valor.

Caen en el mismo pecado del que acusan. Primero andan escasos de Historia, al menos en el caso murciano, que fue Reino durante un amplio periodo de tiempo y estuvo tanto en la corona castellana como en la aragonesa.Segundo porque ignorando el presente pretenden una reconstrucción del pasado, estableciendo una uniformidad desde Santander hasta Cartagena excluyendo a Extremadura o a Andalucía sin demasiados motivos.

Escribir sobre la reconfiguración de las regiones en perspectiva de una federalización más profunda sobre el papel, sin solicitar ni lejanamente el parecer de los habitantes sí que es poco artificial y totalmente democrático.

Esta curiosa teoría de lo orgánico frente a lo artificial, lo histórico también frente a lo artificial, nos lleva a absurdo tales como considerar orgánico-natural-histórico que un asturiano y un albeceteño formen parte de la misma unidad territorial pero que ese mismo asturiano no pueda concebirse unido a un lucense, pese a que son provincias limítrofes.

Aprovechar una cosa para tratar otra puede llevarnos a conclusiones tan disparatadas como la que da título a esta entrada: Los murcianos son los responsables del secesionismo catalán.

Continuando con nuestra ya afamada entrada sobre los referendos celebrados en los EEUU coincidiendo con la jornada de las Midterm, os mostramos el segundo de los tres cuadros donde recogemos tanto la traducción al castellano de las preguntas, como el resultado de la votación.

Os encontraréis nuevamente con varias preguntas que buscan financiar, de un forma u otra, la educación, así como las que tratan de la edad de jubilación de los jueces y la tendencia que tienen las legislaturas estatales de conseguir el poder de anular la capacidad normativa del poder ejecutivo.

RefMidT2014bis

Más avales que votos

El 19 de octubre pasado se celebraron primarias en muchas agrupaciones locales del PSOE para elegir a la persona que habría de encabezar su candidatura a las próximas Elecciones Municipales.

En Ceuta se presentaron dos candidatos. Justino Lara, histórico militantes contra José Antonio Carracao, hijo de un eterno senador socialista gaditano y ahora desde 2008 secretario general de la agrupación.

Carracao presentó ciento noventa y ocho avales y consiguió ochenta y siete votos el día de las primarias: once avales más que votos. El otro candidato obtuvo más votos que avales.

Los avales son cara a cara y los votos anónimos. Este dato debería hacer reflexionar a alguien sobre el ambiente en esta y en otra agrupaciones del PSOE donde se dan circunstancias parecidas que hablan de un ambiente poco aireado.

El pasado 4 de noviembre fueron las elecciones de mitad del actual mandato presidencial en las que se renovó un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes. Treinta y cuatro estados eligiendo a sus gobernadores y muchos puestos ejecutivos, así como a parte o a la totalidad de sus legislaturas estatales.

Junta a ello se celebraron un gran número de referendos sobre asuntos de los más variados. Ahora que en España se habla tanto de democracia directa y de participación de los ciudadanos, veamos en tres entradas cuáles eran las preguntas que los estados de la Unión sometían a la consideración de sus ciudadanos.

A destacar la Enmienda Estatal 1 de Alabama, la Proposición 122  y 303 de Arizona, la Enmienda 67 y 104 de Colorado,

RefMidT2014

Fuente.

El error de Podemos

Error de Podemos
Los de Podemos tienen estupendas estrategias de inmunización a las críticas. Normalmente pasan, tarde o temprano con descalificar o con advertir de que uno no se te entera de nada y cuando se encuentran realmente encerrados dicen que los otros partidos hacen esas cosas y peores.

En Podemos no se dan cuenta de que si ellos existen es para dar una alternativa a las formaciones tradicionales. Por ello si caen en los mismos defectos y errores que el resto de los partidos, pierden su sentido de ser porque para eso tenemos los productos que sabemos lo que hacen.

Puede ser cierto que los programas electorales no son la guía predilecta de las formaciones en el gobierno, siempre que estemos de acuerdo que el cumplimiento del programa solamente se le puede exigir a alguien que gobierna. Pero ya se sabe cómo redactarlos y creedme que es difícil encontrar demasiados incumplimientos (con la excepción del PP en 2011).

Pero plantarte en la televisión y ser incapaz de concretar una sola medida da la imagen de lo que realmente eres: alguien que solamente va a decir lo que la gente quiere oír. Y diferirlo todo a grupos de especialistas es algo así como reunir una comisión como cuando no se quiere hacer nada. Si se quiere gobernar hay que saber lo que se quiere hacer y eso es la diferencia fundamental entre el PSOE de 1982 y este partidillo que quiere emularlo.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.464 seguidores