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La otra Gran Coalición

Los ataques a Catalunya, Euskadi, a los políticos catalanes y vascos, al catalán y al euskara y a los catalanes y a los vascos es una de las constantes de la narrativa del PP.

El enfrentamiento directo con los nacionalismos periféricos se había convertido en una de las señales de identidad del Partido Popular cuando se oponía a Felipe González, pero cuando alcanzó el poder en 1996 con una reducida mayoría simple rápidamente todos en la sede de la calle Génova miraron a Barcelona y el Presidente afirmó hablar catalán en la intimidad.

Todos sabemos que una cosa es su narrativa y otra muy diferente es un verdadero programa cuando tienen que decidir o cuando lo que se trata es su acceso o permanencia al poder. También conocemos que Podemos ha proporcionado al PP el único escenario político donde, tras su desastrosa e ignominiosa gestión, pueden aspirar a seguir en La Moncloa.

Si la Gran Estrategia termina en éxito, el PP puede verse con una exigua minoría parlamentaria y la necesidad de tener pactos, más allá de los puntuales, para gobernar. Todas las miradas apuntan al PSOE pero Pedro Sánchez rechaza una posibilidad que mina las posibilidades electorales de su partido.

Como en los noventa el Partido Popular hará lo que sea por mantenerse en el poder y puede que intentar apoyarse en los que ahora parecen ser sus mayores adversarios, los profesores y becarios de Podemos y para ello son capaces de ceder algo de lo que puedan sacar contrapartida.

Dado que Podemos ha rebajado, ya en las bases de su programa económico, la renta básica a una prestación mínima, podrían desde el PP llegar a negociar su establecimiento con modificaciones que la hicieran presupuestariamente menos onerosa y así conseguir que Podemos pudieran decir que han conseguido un punto esencial de su programa nada más llegar al Congreso.

Y a partir de entonces no habría que sorprenderse si oímos a De Cospedal diciendo que ella lee a Gramsci en la intimidad.

Revisando consensos

Fernando Ónega, en sus más que malos comentarios durante a retransmisión de TVE de proclamación del Rey, insistía en la necesidad de enseñarle a las nuevas generaciones el papel del Rey Juan Carlos durante la Transición para que valorasen el papel de la Monarquía.

La Transición y sus consensos se han convertido en Historia, pero no simple pasado. La Transición y sus consensos son dos elementos a la vez legitimadores del presente y no sólo son legitimadores, sino también limitadores.

Es cierto que no una sociedad política no puede estar en continuo proceso constituyente, pero también es correcto decir que no tiene sentido cerrar casi para siempre algunas de las cuestiones fundamentales porque hace más de treinta años se llegaron a acuerdos difíciles.

Si las instituciones y acuerdos de una época no son vistos con la suficiente flexibilidad pueden llevar a la ruptura. Los juglares de la Transición la consideran al modo de un canon sagrado que una vez cerrado tiene validez eterna.

Las circunstancias de los años setenta fueron excepcionales e irrepetibles. Pero su excepcionalidad no elimina la posibilidad de que se den nuevamente circunstancias de la misma profundidad que nos impelan a revisar esas consensos o a plantear unos nuevos.

Derecha ridícula

abc.750
La medios de comunicación de la derecha piensan que los años no pasan, la crisis es pura ficción y que los españoles siempre tienen las mismas preocupaciones.

Insisten en hacer campaña con ETA y los presos terroristas como el gran tema. ETA, el terrorismo y sus aledaños han dejado de ser un problema para los españoles como lo atestiguan unánimemente todos los estudios de opinión.

El paro y la corrupción son las dos grandes preocupaciones de los ciudadanos.

Si la derecha mediática no se da cuenta que esto no cumplirá con la función para la que fue concebida y para las que es regada con millones en publicidad: mantener a los votantes más conservadores con el voto del PP pegado a sus manos.

Si fracasan en su función cohesionadora la derrota del PP puede ser más profunda incluso de los esperados.

Pero el problema que tienen estos medios es que no se han enterado que tienen respuesta. Hasta hace una década si uno veía un portada asquerosa del ABC se lo tenía que tragar, pero ahora puede responder y es ABC, un medio con una tremenda crisis de audiencia, el que queda en ridículo.

Y que el medio quede en ridículo no es lo más grave, sino que los lectores actuales o potenciales comienzan a sentirse ridículos y a ser mirados como ridículos por leer, escuchar o ver medio ridículo.

Finalmente los anunciantes no quieren verse que los productos se vean allí.

A toda esta panoplia les queda únicamente la publicidad institucional, el pesebre como dirían ellos, que les durará lo que dure el poder conservador o la misma idea de publicidad institucional, que debería ser repensada.

No recuerdo si hace cuatro años salían tantas encuestas todos los meses. Si uno sigue alguna de las páginas que las recopila comprueba que esta explosión demoscópica llega hasta a municipios que no son precisamente los mayores de España.

Ha llegado el fin de semana del Día de la Constitución que se alarga hasta el lunes con la fiesta de La Inmaculada y El País, Telecinco y La Sexta nos han regalado tres encuestas:

2014 12 06 El Pais Metroscopia

2014 12 06 Telecinco Sigma Dos

2014 12 06 La Sexta Invymark
De estas tres encuestas solamente se sí pueden sacar algunas conclusiones:

1) El Partido Popular va a vivir un castigo electoral descomunal como no ha experimentado antes.

2) El escenario político es de gran volatilidad y ésa es la constante a trece presumibles meses de las elecciones. Hay tres partidos con fuerzas similares y dependiendo de las variables del momento de la encuesta, de detalles normalmente nimios en la conformación de la muestra, de las noticias del día y de la metodología o cocina de cada empresa la victoria la tiene uno de los tres partidos.

3) El techo electoral de Podemos existe y ya ha llegado a él. La duda es que si es capaz de rascar entre los muchísimos indecisos, pero mi opinión personal es que no.

Hace una semana fueron las primarias en Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid. Se eligieron sus candidatos municipales y el candidato, en este caso, candidata, a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

El aparato de la coalición, de rancio sabor y procedimientos de otros tiempos, impuso que la votación se realizase empleando dos urnas, una para los afiliados y otra para los simpatizantes para evitar que los presuntos infiltrados de Podemos pudieran modificar el resultado electoral.

Así se hizo pese a no estar previsto en la normativa reguladora establecida por la Federación. El resultado fue el mismo en el recuento de militantes que en el de simpatizantes: arrasaron Tania Sánchez y Mauricio Valiente, su compañero para el Ayuntamiento madrileño, quedando hundidos los candidatos oficialistas.

En el fondo Tania Sánchez debería agradecerle a la dirección de Izquierda Unida esta maniobra, porque ha legitimado su triunfo con el mismo mecanismo que pretendían deslegitimarlo.

Todos han podido comprobar que el número de votos que entre los afiliados recibió Tania Sánchez es superior a la suma del voto de los otros dos candidatos, de modo que no caben los rumores, el cabildeo o las apreciaciones subjetivas.

Con direcciones, como las de Madrid, uno vuelve a ver claramente las causas por las que Izquierda Unida está como está.

Exportando cabezas coronadas

Con ocasión de la muerte de la reina Fabiola, ex reina de los belgas, me he preguntado qué españoles o españolas han sido monarcas o consortes de monarcas en otras monarquías. Sin ánimo de ser exhaustivo he comenzado la andadura en los Reyes Católicos.

Los varones, son monarcas por título propio, mientras que todas las mujeres son consortes de monarcas varones. Solamente señalamos en el caso de los monarcas por título propio los principales territorios extranjeros que estuvieron bajo su corona y ni aquellos, como los muchas posesiones italianas, que formaban parte de la Corona y se heredaban normalmente.

Descendencia de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón
Catalina (1485-1536), reina de Inglaterra
Juana I (1479-1555), duquesa de Borgoña y condesa de Flandes
María (1482-1517), reina de Portugal
Isabel (1470-1498), reina de Portugal

Descendencia de Felipe I y Juana I
Leonor (1498-1558), reina de Portugal
Carlos (1550-1558), emperador del Sacro Imperio
Isabel (1501-1526), reina de Dinamarca
Fernando (1503-1564), emperador del Sacro Imperio, rey de Hungría, rey de Bohemia
María (1505-1558), reina de Hungría y Bohemia
Catalina (1507-1578), reina de Portugal

Descendencia de Carlos I
María (1528-1603), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe II
Catalina Micaela (1567-1597), duquesa de Saboya

Descendencia de Felipe III
Ana María Mauricia (1601-1666), reina de Francia
María Ana (1606-1646), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe IV
María Teresa (1638-1683), reina de Francia
Margarita (1651-1673), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe V
Mariana Victoria (1718-1781), reina de Portugal
Felipe (1720-1765), duque de Parma
María Antonieta Fernanda (1729-1785), reina de Cerdeña

Descendencia de Carlos III
María Luisa (1745-1792), emperatriz del Sacro Imperio
Fernando I (1751-1825), rey de las Dos Sicilias

Descendencia de Carlos IV
Carlota Joaquina (1775-1830), reina de Portugal
María Luisa Josefina (1782-1824), reina de Etruria y duquesa de Parma
María Isabel (1789-1848), reina de las Dos Sicilias

No pertenecientes a la dinastía reinante
Eugenia de Montijo (1826-1920), emperatriz de los franceses
Fabiola de Mora y Aragón (1928-2014), reina de los belgas

El barómetro del CIS de octubre de 2014 mostraba que la gran estrategia del Partido Popular está acercándose a su punto óptimo: los populares a la cabeza y el 70% de los votantes opositores sin ser capaces de formular una alternativa que les quite la cabecera.

Una vuelta desde la abstención de votantes al PP, alarmados por los pronósticos que vaticinan una república bolivariana en España, y la cosa mejorará sustancialmente y como si nadie quisiera, de repente nos vemos al PP como primer partido, a cierta distancia de PSOE y Podemos a pesar de haberse dejado atrás unos cuantos millones de votos.

Como ya señalamos, cuando analizamos la estrategia conservadora, unas de las armas del PP contra los socialistas y a favor de Podemos, es remover la idea de la gran coalición entre socialistas y populares después de las elecciones, siempre que la gran coalición esté liderada por los populares, claro.

Si votar a los socialistas puede conducir a mantener a los populares al frente del Gobierno, entonces lo lógico es votar a otro partido que es Podemos. Al PP le da igual quién quede segundo, siempre que la gran mayoría contraria a ellos se divida electoralmente en tantos trozos que ellos ganen las elecciones y vuelvan a formar gobierno.

Cada vez que la cosa se complica para Podemos, como es todo lo relacionado con el “Caso Errejón”, sale alguien del Partido Popular manifestando lo encantados que ellos estarían de pactar con el PSOE “por el bien de España”.

Al segundo miles de votos van al partido de Iglesias. Nada como una imagen que reproducir en Twitter, en Facebook y reenviar por correo electrónico, hecha por los chicos del Grupo RBA:

NoEsLoQueParece

El punto débil de esta estrategia es que han llegado al clímax demasiado pronto y, si Rajoy quiere agotar la legislatura al máximo, mantener el equilibrio entre PSOE y Podemos, sin que uno de los dos pueda quedarse con la mayoría del pastel, va a ser un empresa grande, aunque nada que no sepueda intentar. Los ingredientes son “gran coalición” cuando los trackings diarios detecten subidas netas del PSOE y “dictadura bolivariana” cuando hagan los propio con Podemos.

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